LA ESTRATEGIA Y LOS ERRORES HISTÓRICOS DE LA ADMINISTRACIÓN

diciembre 15, 2008

En el mundo de los negocios no sólo existe una enorme confusión respecto a la interpretación precisa que debe darse al termino de ESTRATEGIA, también existe una profunda equivocación. Lo primero es, probablemente, una prueba clara de la existencia de lo segundo.
La Administración utiliza la palabra Estrategia hace más de cincuenta años y hasta la fecha no existe una definición de entendimiento universal entre las propias fronteras de su sentido epistemológico. Pocos profesionales de la lógica administrativa coinciden en la interpretación del concepto. Sin embargo todos utilizan el término con una frecuencia que está reservada para pocos casos similares.

Con la Estrategia se da uno de esos extraños casos en que la proporción del uso de la palabra es similar al grado de desconocimiento de su esencial significado. Ello conduce, por supuesto, a un proceso en el que se agudizan las confusiones, casi por inercia, en un circuito sin fin.

Acudiendo a su enorme capacidad de sincretismo, la Administración ha concluido por establecer una “forma general”, amplia y generosa, de entender el concepto de Estrategia. Esta forma no es fácil, por supuesto, de precisar y debe entenderse entre un margen relativamente amplio de consideraciones:
La Estrategia, dice la Administración, es antes que nada una forma de pensar. Una que establece una orientación para los Planes, un Patrón para las acciones, una Posición para los intereses de la organización y una perspectiva de su situación en el futuro.

La Estrategia permite definir la elección de opciones que la organización tiene para alcanzar sus objetivos.

La Estrategia fundamenta su sentido y su poder en la consideración exhaustiva de los factores y de las variables medioambientales de la organización.

La Estrategia está dirigida a crear una ventaja competitiva para la organización. Sin la existencia de competencia, la consideración de la Estrategia en la gestión empresarial no se justifica.

La Estrategia es una consideración de las opciones de la organización en el largo plazo.

La Estrategia es un tipo de plan, uno que esencialmente se diferencia de otros por la consideración enfática de los factores asociados a la competencia.

Alrededor de éste sentido conceptual se han construido innumerables procesos y mecánicas de entendimiento y aplicación de la Estrategia. Entre estos destaca de una forma notable la Planificación Estratégica, ése sistema de consideraciones y entendidos que a la fecha ya tiene carácter concreto de panacea universal.

Sin embargo el “uso” que la Administración ha hecho de la Estrategia bajo estas premisas conceptuales, no ha brindado resultados positivos que puedan entenderse como proporcionales al interés y al esfuerzo que se ha puesto en el tratamiento de la temática. En ése sentido la Estrategia es ahora una más de las herramientas de gestión que se ponen en práctica para tratar de optimizar los procesos de dirección en las organizaciones. Desde la esfera privilegiada de los Conceptos, la Estrategia cae a la plataforma de las Técnicas, por invitación directa de la Administración.

Si el tema se encuentra en este punto no es por responsabilidad de la Estrategia, es por responsabilidad de la Administración. La Estrategia tiene en realidad un valor conceptual y práctico mucho mas grande que aquel que ha sido determinado por la Administración. Si hasta el momento la Estrategia ha contribuido en algo a los esfuerzos de gestión, a pesar de su interpretación y uso equivocado, ello es producto de su enorme riqueza como concepto de gobierno y del efecto que éste concepto provoca entre las personas íntimamente vinculadas con las operaciones organizacionales.

Es precisamente entre las personas, específicamente en la mente de los individuos, en donde la Estrategia en realidad se perfecciona.

A diferencia de otros sistemas de dirección, la Estrategia no puede entenderse por completo considerando solamente la dimensión de las relaciones de “estructura-función” que caracterizan su dinámica. La Estrategia es evidentemente una Función de dirección qua actúa sobre los intereses manifiestos de la estructura (la Organización), pero es una función que está enormemente condicionada por la naturaleza del Individuo que la practica.

Muchas funciones de gestión logran una independencia notable del Individuo y en ello justifican precisamente su valor: en la posibilidad de ser puestas en practica como sistemas, como procesos poco vulnerables a las equivocaciones del individuo o al menos capaces de alcanzar un equilibrio básico entre la influencia del sistema y de las personas que lo aplican.

En el caso de la Estrategia esto no se da. La Función depende íntegra y permanentemente del Individuo. La Estrategia no puede estudiarse como Función. Su estudio debe iniciarse desde el Individuo y terminar en él.

Cuando la Estrategia se estudia enfáticamente como Función prevalece un carácter enunciativo que poco tiene de práctico y mucho de confusión interpretativa. Sin embargo cuando el estudio de la Estrategia se aborda desde el Individuo responsable de su aplicación, emerge su incalculable valor.

La importancia vital del Individuo en el entendimiento básico de Estrategia se fundamenta en el propio sentido etimológico del termino. La palabra Estrategia proviene del vocablo griego “strategos” que significa General.

En su sentido original la Estrategia está intrínsecamente vinculada a un Individuo, en los hechos ES un Individuo en particular: el General, aquel llamado a comandar las operaciones militares.

Muchos pensadores del mundo de la Administración se han dado el lujo de “hacer evolucionar” el significado original de Estrategia. Mencionan el carácter de su origen como quien se remite a un accidente o a lo sumo, a una referencia anecdótica.

Es difícil comprender los móviles que la Administración (y sus pensadores) tienen para embarcarse en ése proceso ríspido de “construir” la evolución de un concepto. En realidad no se entiende Por Qué deba hacerse esto. El poder conceptual de Estrategia disminuye de forma muy aguda a medida que se aleja de su entendimiento de origen.

Cuando tratan de entenderse, y por sobre todo aplicarse, conceptos de Estrategia que emergen de las consideraciones tradicionales que la Administración hace, la confusión impide la acción eficaz.

Una buena parte de los Gerentes en el mundo de los negocios es incapaz de precisar cuando está cumpliendo una función estratégica y cuando no; cuando está haciendo Estrategia y cuando no lo está haciendo. En los hechos los gerentes pueden responder cualquier cosa, porque la Administración ha posicionado un entendimiento de Estrategia que en la práctica se aplica a todo y a nada en particular.

Si se respeta su sentido de origen, la Estrategia es exclusivamente la Función del STRATEGOS.

Si se respeta su sentido de origen, el STRATEGOS es el General, es decir quien comanda las Operaciones Militares.

En su sentido natural las Operaciones Militares se diferencian de otras en muchos aspectos, especialmente por su íntima vinculación con el Conflicto, con el Combate, con la existencia de un enemigo, de un rival.

Si se respeta la interpretación de origen, el STRATEGOS es quien comanda las operaciones para dirimir el Conflicto a favor de los intereses de la Organización a la que pertenece y representa. Y lo hace en claro detrimento de los intereses idénticos que sostiene un rival.

Hasta acá la relación conceptual de los términos puede entenderse bastante bien en el mundo de los negocios: las organizaciones están sujetas a Conflicto, éste se genera a partir de las acciones del competidor y todo ello demanda una gestión similar a la que se encuentra involucrada en una operación de carácter militar.

Sin embargo a partir de este punto es necesario hacer algunas precisiones adicionales: el motivo de Conflicto de intereses entre los agentes, a diferencia de los múltiples que pueden citarse para el caso militar, está representado en el mundo empresarial por un solo fenómeno, el Negocio.

El Negocio es una tarea, es una función. De ningún modo es una estructura. Así debe repararse otro error que es frecuente.

De acuerdo a su propio origen, el termino Negocio proviene del vocablo latín “negotium” que significa “cualquier actividad que representa utilidad, interés o provecho para quien la practica”.

Todas las organizaciones empresariales (y en realidad TODAS las organizaciones), están sustentadas por un Negocio, o una actividad que les representa “utilidad, interés o provecho”. Sin la existencia del Negocio, la propia organización no existe.

Ahora bien, entre todas las actividades que las organizaciones llevan a efecto, ninguna les representa mayor “utilidad, interés o provecho” que las tareas de Producción y de Ventas. Ellas perfeccionan el Negocio. Todo el resto de las actividades en la organización deben plantearse para apoyar la Producción y las Ventas.

Y dado que las organizaciones sólo producen aquello que podrá venderse, la función de Producción se subordina a la función de Ventas, quedando ésta última como la función básica y esencial del Negocio.

Si el Negocio es el que genera el Conflicto de intereses entre los competidores, queda a su vez explicada la relación que el Conflicto tiene con las Ventas, pues éstas explican a su vez el Negocio.

El STRATEGOS debe dirigir las operaciones que explican el Negocio de forma de hacerlo prevalecer sobre los competidores. En éste caso debe dirigir las operaciones de Ventas.

Si la Estrategia es la función del STRATEGOS y ésta esencialmente está dirigida a la gestión de las Ventas, entonces la Estrategia es fundamentalmente Estrategia de Ventas.

Con esta afirmación quedan sin valor muchísimas estructuras conceptuales que la Administración ha desarrollado alrededor de la Estrategia. Entre ellas especialmente las que pretenden afirmar que existen “estrategias” en la organización que no son específicamente la Estrategia de Ventas, por ejemplo: estrategias financieras, estrategias de recursos humanos, estrategias de mercadeo, estrategias institucionales, etc.

En realidad sólo existe UNA Estrategia: la Estrategia de Ventas, a ella se ajustan TODO EL RESTO de las premisas y de las actividades de la organización.

Las Ventas son el Objeto de trabajo de la Estrategia.

La Relación se presenta pues de la siguiente manera:

STRATEGOS (sujeto) – Estrategia (función) – Ventas (objeto) – Conflicto (circunstancia).

El STRATEGOS actúa sobre el Conflicto por medio de la Estrategia, para perfeccionar el Negocio propio representado por las Ventas.

La relación condicionante se presenta en los extremos del continuo: entre el STRATEGOS y el Conflicto. Ambos se condicionan mutuamente por medio del estado y de los resultados de la Estrategia de Ventas.

vía|www.elstrategos.com


TOMAR DECISIONES EFECTIVAS. UNA CUESTIÓN PLANIFICADA

diciembre 15, 2008

Una de las tantas exigencias que impone el rol de empresario es la de tomar decisiones de manera constante, pero habitualmente son muy pocos los que se detienen a considerar el proceso secuencial y sistemático que esto impone a fin de conseguir realmente efectividad a través de la decisión tomada.
Peter Drucker, en su libro "La decisión efectiva" refiriéndose a este tema recuerda: "Una decisión, para cumplir con la característica de ser efectiva, debe ser el resultado de un proceso sistemático, con elementos definidos que se manejan en una secuencia de pasos precisos."

No tener presente esta sentencia puede llevar al empresario a perder de vista ciertas cuestiones importantes del problema a tratar y de las posibles alternativas de solución, o si estas son o no adecuadas a las necesidades de la empresa.

Conforme a la propuesta de Peter Drucker, todos los empresarios deberían seguir una secuencia sistemática para la toma de decisiones en sus empresas. Este experto de fama internacional sugiere el siguiente orden secuencial:

a) clasificación del problema
b) su definición y delimitación
c) especificar las condiciones que deben cumplir las posibles soluciones
d) tomar la decisión
e) llevarla a cabo en la realidad (ejecutarla) y controlar su ejecución y
f) retroalimentar la información obtenida

El cumplimiento serio y sistemático de esta planificación, le garantiza, en cierta manera y en un alto porcentaje, al empresario, una real y cierta efectividad en la toma de decisiones empresariales.

Quizás el paso más difícil sea el primero ya que hay que contar con cierta experiencia para reconocer y clasificar el problema. El empresario puede encontrarse ante un problema nuevo – no imaginado – o ante un problema genérico de características tanto generales como individuales. Se podrían clasificar en cuatro (4) tipos:

1) General – General
Un acontecimiento genérico que podría generarse o reconocerse en cualquier empresa y al que no se le reconoce ninguna característica particular por haber sucedido en "esa empresa" por lo que se debería hablar de "adoptar decisiones efectivas".
2) General – Individual
Son acontecimientos únicos para la empresa en cuestión pero de hecho son genéricos. En estas circunstancias, si bien existen reglas o principios generales, se deberá recurrir a experiencias de otros entes, tomándolas como base a fin de tomar las medidas efectivas que correspondan para ese caso individual. Se podría hablar de "adaptar decisiones efectivas".
3) Individual – Excepcional
Problemas que llegan a suceder en forma verdaderamente excepcional por lo que deben recibir un tratamiento individual y especial.
4) Inéditos
Problemas nuevos, no imaginados, pero que una gran mayoría de casos se tratarían de la primer presentación de un problema "General – General" nuevo.

Es conveniente fijar una regla, política o principio que sea aplicable a la mayoría de las decisiones de inicio referidas a los problemas genéricos, que deberían ser documentadas mediante tablas sistematizadoras de información. Si de esta manera se determina un sistema adecuado para iniciar el camino hacia la toma de una decisión efectiva, las distintas manifestaciones de los problemas o por lo menos la gran mayoría, podrían solucionarse en forma estandarizada, adaptando dicha regla general a cada caso concreto.

Los problemas excepcionales o inéditos deben ser tratados individualmente, puesto que no puede formularse un principio general que los solucione. Es el empresario quien en estos casos decide y aplica los criterios, la evaluación y los puntos de vista para la correcta decisión que lleve a una efectiva solución del problema.

A fin de llegar a una decisión que sea efectiva es indispensable realizar una adecuada clasificación del problema a considerar. En su defecto, un error en la categorización del problema podría llevar a la toma de una decisión errónea y por ende, nada efectiva.

Algo similar puede suceder al intentar definir el problema a tratar. A fin de evitar caer en una definición razonable pero incompleta de un problema, es indispensable que la misma sea revisada repetidamente.

Es muy importante que al definir el problema se dirija la atención a los hechos o circunstancias atípicas que ocurren paralelamente; el empresario debe constatar que la definición adoptada explique todos y cada uno de los hechos observados, por lo que deberá comprobar si esto ocurre de ese modo en la realidad y en caso de presentarse otro acontecimiento atípico, deberá redefinirse el problema.

"El mayor riesgo no radica en definir equivocadamente el contenido del problema, sino hacerlo de manera incompleta." (P. Drucker)

Después de haber recopilado suficiente información y confeccionado una corta lista de opciones posibles en cuanto a la especificación de las respuestas se refiere, falta elegir la mejor; muchas veces al llegar a este estado de cosas, ya se tiene claro cuál es la decisión idónea a tomar. O en su defecto, es muy probable que el empresario se haya inclinado, a lo sumo, por dos o tres de las opciones y haya descartado el resto.

Es necesario establecer las metas mínimas a alcanzar y las condiciones que debe satisfacer la decisión a tomar, por lo que, para que una decisión sea efectiva debe respetar estas condiciones límite.

Continuaremos en la próxima edición.

vía|www.e-estrategia.com.ar


APUNTES DE DIVERSIFICACIÓN EMPRESARIAL

diciembre 15, 2008

Delimitación conceptual de la diversificación. Desde un punto de vista empresarial, uno de los factores para mantener una inversión es que ésta genere valor. La generación de valor para el accionista se producirá cuando la inversión le reporte unos rendimientos mayores que otras inversiones alternativas con el mismo nivel de riesgo.
Y precisamente esta generación de valor se mantendrá si la inversión es capaz de mantener los niveles de rentabilidad manteniendo o reduciendo el riesgo. En el caso que el accionista decida capitalizar parte o la totalidad del beneficio en la misma inversión, ésta se verá forzada a crecer para mantener la capacidad de generar valor para el accionista.

Al introducir el factor riesgo al valorar una inversión y su capacidad de generar valor estamos entrando en un terreno donde la subjetividad cobra una gran relevancia. En cualquier inversión el riesgo va a estar presente y nuestra tendencia natural va orientarnos hacia su minimización dentro de los parámetros de riesgo aceptable que cada inversor tiene.

Una de las vías de minimización del riesgo que siempre es conveniente valorar es la diversificación, por aquello de “no poner todos los huevos en la misma cesta”. Pero las vías de diversificación no son únicas y es aquí, nuevamente, donde nuestra actitud frente al riesgo dibujará nuestro perfil inversor.

Son numerosos los estudios realizados al respecto, pudiendo encontrar un buen análisis de los mismos en el trabajo de Patricia Huerta “Como medir la diversión corporativa: Una aplicación a las empresas industriales españolas”.

Podemos encontrar diferentes definiciones del mismo concepto, Gort definió la diversificación en términos de «heterogeneidad del output», es decir, en función del número de mercados a los que se dirige la producción de una empresa.

Los mercados serán distintos cuando los productos sean poco sustitutivos entre sí, es decir, bajas elasticidades cruzadas de la demanda, y si, a corto plazo, los recursos necesarios empleados en la producción y distribución de uno no pueden ser trasladados al otro.

Por otro lado, Berry (1975) define la diversificación como el incremento en el número de sectores en que las empresas están operando de una forma activa. Algo similar es lo que proponen Kamien y Schwartz (1975), ya que la consideran como el grado en que las empresas clasificadas en un determinado sector producen bienes clasificados en otro.

En 1991, Canals define la diversificación como la entrada en un sector distinto de aquél en el que la empresa opera habitualmente. En este sentido, Pitts y Hopkins (1982) definen la diversificación como el grado en el que las empresas operan simultáneamente en diferentes negocios.

Por su parte, Ramanujam y Varadarajan (1989) definen la diversificación como la entrada de una empresa o unidad de negocio en nuevas líneas de actividad, bien mediante procesos de desarrollo interno de negocios o mediante fusiones y adquisiciones, lo que conlleva cambios en su estructura administrativa, en sus sistemas y en otros procesos de dirección.

Por último incluimos la aportación de Rumelt (1974) al debate, para el cual la diversificación es la entrada en nuevas actividades de mercado-producto que requieren o implican un apreciable incremento en la posible competencia directiva dentro de la empresa.

Como podemos ver, el tema no es nuevo y puede ser analizado desde diferentes puntos de vista y considerando diferentes matices. Esto no implica una confusión conceptual sino que la diversificación puede adoptar diferentes formas, cada una de las cuales encajará en uno de los modelos mostrados o en otros que podamos formular.

Pros y contras de la diversificación

En términos generales, entre las razones principales por las cuales las empresas diversifican sus actividades destacan:

(a) La reducción del riesgo global, puesto que al diversificarse la empresa corre menor riesgo ya que, aunque alguna de las actividades fracase, es difícil pensar que todas vayan mal.
(b) La saturación del mercado tradicional, cuando el sector en el que la empresa opera actualmente ofrece escasas perspectivas de crecimiento.
(c) Las oportunidades de inversión de excedentes financieros, lo que puede conducirla a nuevas actividades productivas.
(d) El reforzamiento de la posición competitiva mediante la búsqueda de sinergias de ventas, operativas, financieras y/o de dirección.
(e) Aumento del poder de mercado, explotación de sinergias y reducción del riesgo global.
(f) Las ventajas que genera a los propios directivos de la empresa que se traducen en poder, prestigio y status, con independencia del efecto neto sobre el objetivo de la empresa.

Pero, por otra parte, auque la diversificación puede crear valor para una compañía, con frecuencia termina generando justo lo contrario.

En la diversificación relacionada existen tres tipos de amenazas:

(a) la transferencia de recursos puede estar sobrevalorada, bien porque dichos recursos no son fácilmente transferibles o porque su labor en la nueva cadena de actividades no es importante.
(b) los problemas organizativos derivados de la transferencia de recursos pueden ser de difícil solución, sobre todo cuando las unidades de negocio son muy diferentes entre sí.
(c) la existencia de una amenaza legal si este tipo de diversificación puede ser objeto de una acción por parte del tribunal de defensa de la competencia.

En cuanto a la diversificación no relacionada, señala que el principal riesgo deriva no sólo del desconocimiento del negocio en el que se quiere entrar, sino que, al ser de naturaleza distinta a los existentes en la empresa, puede requerir nuevos recursos no disponibles por la misma.

Tipos o alternativas de diversificación

Si consideramos la diversificación como el incremento del número de relaciones industrias-mercados o líneas de productos-mercados, obtendremos el crecimiento de una empresa en dos dimensiones. Esto nos permite distinguir entre diversificación industrial o de productos y diversificación geográfica o de mercados.

En este sentido, siguiendo el modelo propuesto por Ansoff (1.976) podemos encontrar las siguientes estrategias de diversificación:
a) Estrategia de diversificación horizontal, vendiendo nuevos productos en mercados similares a los tradicionales de la empresa.
b) Estrategia de diversificación o integración vertical, mediante la cual la empresa se convierte en su propio proveedor o cliente emprendiendo actividades que antes eran cubiertas con operaciones de mercado. Esta estrategia fue analizada en nuestro artículo anterior como estrategia de crecimiento.
c) Estrategia de diversificación concéntrica, cuando la empresa produce nuevos productos, relacionados o no tecnológicamente con los anteriores, y decide su venta en nuevos mercados similares o diferentes de los tradicionales.
d) Estrategia de diversificación conglomerada, cuando los productos y mercados nuevos no tienen ninguna relación con los tradicionales.

Es fácil entender que cada uno de estos factores de diversificación puede presentarse en diferentes grados en distintas empresas.

Así, siguiendo las pautas marcadas por Rumelt (1974, 1982), podemos clasificar las empresas atendiendo a su estrategia de diversificación atendiendo a cuatro ratios:

a) La ratio de especialización (RE), la cual se define como el porcentaje o fracción de ingresos atribuibles a su mayor o más importante unidad de negocio. Este ratio permite distinguir entre empresas con negocio único o altamente especializadas (RE =95%), empresas con negocio dominante (70% =RE<95%) y empresas diversificadas (RE < 70%). Si todos los ingresos los obtenemos de un negocio, éste será único.
b) La ratio de relación (RR), considerada como el porcentaje de ingresos de la empresa atribuible a su mayor grupo de negocios relacionados de algún modo, no necesitando exhibir esta relación una habilidad única común o un recurso clave. De este modo, es posible clasificar las empresas diversificadas en relacionadas (RR =70%) y no relacionadas (RR <70%).
c) La ratio vertical (RV), como fracción de ingresos atribuibles a su mayor grupo de productos asociados con el tratamiento o procesado de materia prima a través de un conjunto de etapas. A partir de la medición de este ratio, se incluye una categoría nueva llamada de negocio dominante vertical y que se produce cuando RV =70%.
d) La ratio clave-relacionado (RC), definida como el porcentaje o fracción de ingresos atribuibles a su mayor grupo de negocios, que comparten alguna habilidad clave común, fortaleza o recurso.

La aplicación conjunta de los criterios especialización y relación permite clasificar las empresas en las siguientes cuatro categorías: negocio único —RE=95%—, negocio dominante —70% =RE < 95%—, diversificación relacionada —RE < 70% y RR =70%— y diversificación no relacionada —RE < 70% y RR < 70%.

Cuando la empresa actúa en múltiples actividades o negocios y, por lo tanto, está suficientemente diversificada, en lugar de hacer referencia a tales negocios se identifican las denominadas unidades estratégicas de negocio (UEN). La UEN, de acuerdo con Menguzzato y Renau (1991:90), es «un conjunto homogéneo de actividades o negocios, desde el punto de vista estratégico, es decir, para el cual es posible simular una estrategia común pero que no tiene porque ser la misma estrategia a seguir por otras actividades y/o unidades ». Así, la estrategia de cada unidad es autónoma aunque no es independiente de las estrategias de otras unidades puesto que se integran en la estrategia global de la empresa.

Conclusiones

Como podemos comprobar, el mantenimiento del crecimiento de la actividad se puede lograr de diferentes maneras. Si elegimos concentrar los esfuerzos en un negocio principal obtendremos unos beneficios derivados de una posición competitiva más relevante en un negocio que conoceremos bien, aunque habrá que asumir los riesgos de la concentración. En el otro extremo podemos diversificar nuestra actividad de forma significativa, con lo que minimizaremos unos riesgos, pero entraremos en negocios que no conocemos. Sea cual sea nuestra opción, la misma nos definirá claramente como inversores.

vía|Pablo Martinicorena Beruete


SIPE: SISTEMA INTEGRAL DE PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

diciembre 15, 2008

Mapas Estratégicos: una solución enfocada en la sistematización del diagnóstico de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de la empresa, la definición de una estrategia de mejora y el detalle del impacto comercial que tendrá dicha estrategia.
1. Poder realizar un diagnóstico de entorno y evaluar amenazas y oportunidades (Matriz de Fuerzas Competitivas).
2. Poder evaluar las Fortalezas y Debilidades de la empresa y sus competidores, de modo de poder construir sus respectivas cadenas de valor (Matriz de Cadena de Valor)
3. Con los resultados obtenidos de 1 y 2 construir un Mapa Estratégico de la empresa y sus competidores
4. Recomendar estrategias a seguir (Matriz de Decisiones Estratégicas)
5. Ajustar los recursos de la empresa para poder implementar la mejor estrategia (Matrices de ajuste)

Comandos del Negocio: una metodología sistematizada, a través de planillas dinámicas. para poder definir claramente su negocio, manejar con destreza su portafolio de unidades de negocio, conocer la percepción de sus marcas y las de su sector en la mente de los consumidores, y definir dinámicamente de estrategia genérica de costos o diferenciación.

1. Poder determinar las fronteras de su negocio en el tiempo, bajo tres perspectivas : Mercado – Producto y Tecnología (Trilogía de Ejes)
2. Tener la capacidad de conocer la percepción de sus marcas – productos en la mente de los consumidores a través de los mapas preceptúales (Matrices de Atributos)
3. Unidades de Negocio: Representar su posicionamiento y evolución en una grilla necesidades del consumidor – atributos del producto (Matriz de Posicionamiento)
4. Evaluar la mejor estrategia genérica a seguir relacionando la demanda del mercado y las recursos de la empresa (Establecer correspondencia biunívoca entre la Matriz de Demanda Actitudinal y la Matriz de Estrategias Genéricas)

Comportamiento de Canales de Ventas: una herramienta dinámica que permite evaluar la eficiencia de los canales de venta, y tornarlos eficaces.

1. Relevar y cuantificar (a través de un preguntó metro) los diferentes parámetros que hacen a cada una de las funciones de los canales (Conexión, Promoción ,Costos de Distribución, Accesibilidad; Estrategias Competitivas; etc.)
2. Ponderar los años de experiencia del Gerente a cargo y la información con que cuenta la Empresa de cada una de las funciones de los canales. De esta manera te aseguras que la probabilidad de presentación del comportamiento calificado (en el paso 1), se construye en base a la realidad de la empresa.
3. Alimentar la Matriz de Comportamiento de los Canales de Ventas con la información obtenida en los pasos 1 y 2
4. Obtener la evaluación de la eficiencia de todos los Canales de Venta de la empresa
5. Tomar acciones de corrección para tornar a sus canales en eficaces

Estrategias de Producto: set de matrices dinámicas que le permitirán:
• Elegir la mejor estrategia a aplicar, identificando la etapa del ciclo de vida de su producto.
• Tener la herramienta para evaluar el equilibrio de su portafolio de productos

1. Relevar y cuantificar (a través de un preguntó metro) los ocho factores que describen el comportamiento del producto (rentabilidad, cobertura de mercado, penetración aprendizaje, competencia, clientes, volumen de ventas, evolución tecnológica)
2. Ponderar matricialmente el resultado final, para determinar la etapa del ciclo de vida del producto
3. Asociar en correspondencia biunívoca el resultado de 2 con la matrices BCG y Ansoff
4. Recomendar las acciones estratégicas a aplicar con su producto

Estrategia de Precios por Valor Percibido: establecer los precios de sus productos, en un equilibrio entre contribución marginal y percepción de sus clientes

1. Determinar los atributos básicos que definen a su producto (las razones por las cuales son demandados)
2. Ponderar la contribución de cada atributo en la decisión de compra
3. Cuantificar el peso de los atributos para el conjunto de productos en competencia
4. Obtener la matriz de valores percibidos
5. Auditar el `precio promedio del producto en el mercado
6. Correspondencia biunívoca entre Precios y Valores Percibidos
7. Recomendar la estrategia de precios adecuada

¿Cómo crear una organización inteligente? : básicamente es una herramienta basada en la aplicación sobre la empresa contratante de la dinámica de sistemas y sus arquetipos sistémicos, para :

1. Configurar las interrelaciones de fuerzas que pautan el actual ritmo de la organización
2. Comprender los procesos complejos de realimentación que generan conductas problemáticas dentro de la organización y los sistemas humanos en gran escala
3. Identificar los puntos de apalancamiento que generan los límites internos al crecimiento de la compañía
4. Desactivar los “frenos al crecimiento” para devolverle el ritmo a la organización

Nota importante: estos modelos son aplicables por Unidad Estratégica de Negocio.

vía|http://mario-ricardo-rodriguez-olsztyn.neurona.com/


¿SU ESTRATEGIA NO FUNCIONA? HE AQUÍ ALGUNAS CAUSAS POSIBLES

diciembre 15, 2008

El reciente cimbronazo financiero que han dejado a Estado Unidos al borde de una recesión es una prueba de que algunas estrategias, en este caso la de préstamos inmobiliarios otorgados masivamente, no funcionan. Esto es fácil verlo …..al menos en retrospectiva. Pero las buenas estrategias suelen fallar también y cuando eso sucede es difícil identificar las causas.

No obstante, a pesar de la evidente importancia de la planificación y la ejecución, todavía no se le ha prestado suficiente atención a la forma de determinar cuales son los procesos y acciones de liderazgo que mejor nos pueden ayudar para que nuestra estrategia sea exitosa.

En general se ha prestado más importancia a la planificación de las estrategias que a su ejecución. Esta deficiencia es reconocida por las escuelas de negocios. Según Lawrence G. Hrebiniak, de la escuela de negocios Wharton, “aún cuando contamos con gerentes de buena formación académica, todavía ellos deben ganar experiencia a través de los duros golpes que les aguardan en la vida real”.

Esta falta de experiencia en la ejecución de las estrategias puede tener serias consecuencias. En una reciente encuesta llevada a cabo por la consultora Marakon Associates entre Gerentes Senior de más de 197 empresas, las respuestas concluyeron que sólo el 63% de las empresas obtuvieron los resultados esperados de sus planes estratégicos. Gran parte de los fracasos se debió a los errores cometidos en la ejecución de la estrategia.

Pero ¿puede enseñarse una metodología de ejecución? Los analistas piensan que al menos se puede entrenar a los gerentes acerca de las variables más importantes de una buena ejecución de estrategias.

Si uno introduce estos factores críticos en su modelo estratégico, al menos podrá seguir su evolución y hacer las preguntas pertinentes a su debido momento.

Los escollos de una mala sincronización

Si bien el plan estratégico puede fallar por varias razones, una de las más comunes es cuando se cambian los objetivos. Un clásico ejemplo de este tipo es el de Hewlett-Packard, que luego de adquirir a Compaq desarrolló planes para competir con su rival Dell cambiando de objetivos continuamente: así una semana competía en precios, la siguiente en servicio o diseñaba políticas de venta directa que entraban e colisión con los intereses de los canales de ventas ya establecidos. Como resultado la CEO de HP, Carla Fiorina perdió su puesto y HP aún está tratando de resolver los problemas derivados de estos errores.

El primer paso consiste en definir los desafíos. Según explica Richard Steele, de la oficina de Nueva York de Marakon “últimamente el desafío en la ejecución de una estrategia está en la buena sincronización de sus partes: contar con el producto correcto, para el cliente correcto, en el momento adecuado. La sincronización es algo difícil por varias razones, en parte porque cualquier organización de mediana para arriba vende hoy en día múltiples productos a múltiples clientes en múltiples mercados y canales. La necesidad de trabajar con economías de escala conduce a una matriz de ventas muy compleja. Por ejemplo, cuando una industria de un país europeo miembro de Mercado Común introduce cambios de producción puede alterar los parámetros de distribución de sus productos en los 22 países que forman el mercado. Hacer las adaptaciones adecuadas no es fácil.

Otro ejemplo clásico de falta de sincronización es el de United Airlines, cuando intentó la estrategia de lanzar una subsidiaria de bajo precio para competir con empresas agresivas y de bajo costo como Southwest. Al principio pareció una buena idea, pero United trató de competir sin cambiar su antigua estructura de costos. El resultado fue malo.

En otras circunstancias los planes estratégicos fallan porque no se comunican bien a todo el personal involucrado. Hrebiniak cuenta que ha tenido clientes con los cuales ha colaborado en definir planes estratégicos pormenorizados y costosos….que quedan disponibles sólo para los directivos mientras que el resto del personal es mantenido en la ignorancia respecto a dichos planes.

La resistencia al cambio juega un papel importante también. Por ejemplo, la dirección quiere imponer una mayor estandarización de un producto, pero algún gerente de marketing puede estar en desacuerdo. Es importante derribar esas resistencias a base de integrar a todo el personal con los objetivos buscados.

En algunos ocasiones puede haber sólidas razones para la resistencia, pues la estrategia elegida puede responder a los planes de la dirección pero no es compartida por los niveles inferiores de la empresa. Por ejemplo imagine que la estrategia seleccionada consiste en promocionar una marca a expensas de otra.

Eso puede parecer oportuno en algún mercado pero la generalización a todos los mercados es a veces, contraproducente. Los gerentes regionales que no estén de acuerdo con esta política ofrecerán resistencia al cambio. Y eso es lo que hace fracasar un plan estratégico.

También hay factores culturales. Un típico error es tratar de transferir una fórmula de marketing exitosa a todos los mercados sin tener en cuenta que cada mercado tiene sus propias características. Aun empresas exitosas como Wal Mart comete serios errores en este sentido. Cuando esta empresa comenzó a operar en Brasil, intentó establecer acuerdos con proveedores de la misma manera que lo hacía en Estados Unidos, donde la empresa tiene un gran poder de negociación. En cambio los proveedores brasileños cuentan con un mayor poder relativo en su país y simplemente se negaron a trabajar con la empresa y la obligaron a cambiar su estrategia.

Los problemas culturales no solo son los externos. Los analistas destacan que los consumidores se cambian de marca con una frecuencia bianual. Por su parte los planes operativos y de inversión toman más tiempo para ser puestos en marcha y allí se produce una nueva falta de sincronización.

Pero el mayor factor es la falta de seguimiento por parte de los directivos. Una vez que se toma una decisión sobre un plan estratégico no se le hace seguimiento en su ejecución. Menos del 15% de las empresas siguen rutinariamente un control sobre la ejecución de sus planes estratégicos. Sólo se siguenlos indicadores de performance durante el primer año y luego se suele abandonar el control. Asimismo las empresas suelen ignorar los fracasos y esto hace aun más difícil poder identificar las causas del error y poder corregirlas.

De acuerdo a los expertos la comunicación continua es clave para ejecutar las estrategias. “Hemos podido constatar que las empresas que muestran buenos resultados en sus planes estratégicos suelen mostrar un intenso trabajo de comunicación entre los directivos y el personal.

Personas versus Procesos

¿Qué puede hacerse? Mankins dice que hay dos cursos de acción para mejorar la ejecución de las estrategias.

Una primera corriente de pensamiento enfatiza el tema en las personas. Al contar con la persona correcta haciendo las cosas bien los problemas de ejecución tenderán a resolverse. Pero dentro de esta corriente hay dos posturas. Hay quienes sostienen que la gente correcta no se promueve desde los cuadros de la empresa sino que hay que contratarla desde afuera. La idea es contratar gente con una perspectiva diferente y sin compromisos internos, de tal manera que pueda llevar a cabo los cambios que se requieren. Otros en cambio creen en la promoción interna a través de la capacitación y la creación de una cultura de responsabilidad atada a la performance individual. Por ejemplo, James McNerney, presidente y director general de 3M, argumenta que mediante la mejora en la performance de cada individuo en un 15%, con independencia de lo que posición jerárquica que ocupa, una empresa puede lograr y hacer sustentable un rendimiento superior.

Otro grupo de expertos pone el acento en los procesos antes que en las personas. Si tiene gente equivocada, seguro que nada va a salir bien. Pero, ¿cuántas empresas salen a la calle a contratar gente incorrecta para una función? Todas las empresas tratan de contratar gente adecuada; entonces el problema puede ser algo más que la simple selección del personal adecuado. Puede ser que se necesite mejores procesos de ejecución y más disciplina en su seguimiento. Los expertos tienden a concluir que una combinación de ambas teorías es lo más apropiado para obtener mejores resultados. Una encuesta reciente encuentra una alta correspondencia entre altas ganancias con una política de implementar estrategias que combina la selección del personal correcto con una mejora continua en los procesos.

Cinco factores críticos para mejorar la ejecución de su estrategia

Cualquiera sea el camino que se elija, parecería que existen factores concretos en los que las empresas pueden concentrarse para mejorar las chances de éxito. La mejora en la ejecución estratégica es un proceso continuo, que se puede reforzar con las siguientes acciones:

• Desarrollar un modelo de ejecución

Los criterios estratégicos son abundantes. Por ejemplo Michael Porter, creador de la teoría de las ventajas comparativas, sugiere la creación de modelos que conceptualicen y hagan permanentes los objetivos de liderazgo de mercado.

Hrebiniak sostiene que es importante que los estrategas tengan un modelo que incluya los factores críticos que deben tenerse en cuenta cuando se decide implementar un plan estratégico. Sin un plan específico los distintos actores de la estrategia tenderán a delegar la ejecución en otras personas, lo cual sólo traerá malos resultados.

• Elegir las métricas correctas

Si bien las métricas de ventas y market share son siempre las más consultadas se observa que con mayor frecuencia las empresas están recrriendo a otras métricas que les ayudan a evaluar no sólo su performance financiera sino también si un plan estratégico es exitoso o no. Por ejemplo cuando una gran empresa de comunicaciones por cable constató que la velocidad de penetración en un nuevo mercado tenía una alta correlatividad con la cantidad de cuadrillas de servicios a domicilio los ejecutivos comprendieron la importancia de contar con este personal adecuado.

Es importante elegir métricas flexibles que puedan adaptarse a los cambios en las condiciones de mercado. Por ejemplo la venta de unidades puede ser una buena métrica para un productor de automóviles, pero si la tasa de interés sube va a afectar al nivel de ventas. Un buen conjunto de métricas, que sigan la metodología causa-efecto, puede ser de mucha ayuda en estos casos.

¿Y qué pasa con las métricas de aquellas unidades de servicio que no cuentan con un indicador concreto? A veces los departamentos de staff como legales, recursos humanos o informática piensan que no hay métricas que puedan medir su aporte a la ejecución de la estrategia. En esos casos conviene establecer métricas según lo que los clientes internos indiquen como un buen servicio.

• No se olvide de planificar

Como se dijo antes, lo más común es establecer planes para luego olvidarlos. Una regla de oro para evitar esto es llevar a cabo reuniones de seguimiento exclusivas del plan estratégico, en donde no se traten otros temas.

• Evalúen los resultados con frecuencia

La evaluación de los resultados es un ejercicio anual en la mayoría de las organizaciones. Sin embargo las empresas que reportan altas ganancias también indican que tienen una cultura de evaluación de estrategias de mayor frecuencia. Por ejemplo, Wal-Mart que es un líder en ejecución de estrategias, tiene un seguimiento diario sobre las métricas más representativas sobre la performance de sus tiendas. En la Navidad reciente Wal Mart pudo constatar con varios días de anticipación que su estrategia de ventas para ese evento no estaba dando resultados y pudo cambiarla reduciendo significativamente los daños que se ocasionaron.

• Comunicar

Hrebiniak sostiene que muchas veces los ejecutivos que diseñan las estrategias tienen una formación cultural empresaria distinta de quienes deben encargarse de la ejecución. Realizar preguntas y estar atento a la evolución del plan acerca ambas posiciones con un saludable efecto sobre los resultados.

vía| www.sixtina.com.ar


EL PAPEL DE LOS EQUIPOS DE TRABAJOS EN LA GESTIÓN POR PROCESOS, SEGÚN EL CONTEXTO DE LA DIRECCIÓN ESTRATÉGICA. APLICACIÓN EN EMPRESAS EN PERFECCIONAMIENTO

diciembre 15, 2008

En la presente investigación se muestra un análisis de papel que desempeñan los equipos de trabajo en la gestión por procesos, desde el marco de la dirección estratégica, este trabajo fue aplicado en el Hotel Villa La granjita, instalación turística que se encuentra en Perfeccionamiento Empresarial.
El mismo surge por la necesidad de potenciar el trabajo en equipo enfocado a la selección, clasificación y documentación de los procesos empresariales, convirtiendo estos en las áreas de resultados claves y reorganizando todo el aparato estratégico de la organización.

Para su concepción se parte del análisis bibliográfico y de la utilización de técnicas de trabajo en grupo en la empresa, así como de trabajo con expertos, método ponderado de selección entre otras.

Introducción

Es obvio que para insertarse y mantenerse en un entorno cada vez más cambiante y competitivo, lo óptimo es que las fuentes de ventajas sean inagotables. Asociado a tal afirmación se encuentra que el único recurso que es inagotable, que es capaz de añadir valor y que a partir de él se pueden generar todas las fuentes de ventajas ya señaladas, es el recurso humano, ya que este aporta a las organizaciones el conocimiento, la propia dinámica organizacional, la capacidad de análisis y de toma de decisiones que permite la búsqueda constante de perdurabilidad y de equilibrio con el entorno, todo se logra si realmente se realiza un trabajo consiente y dedicado utilizando las herramientas claves.

El trabajo en equipo es una técnica efectiva para el logro de los objetivos en las organizaciones, el cual implica un grupo de personas trabajando de manera coordinada en la ejecución de un proyecto (aulafacil.com).

En la actualidad uno de los proyectos a los cuales se les presta más atención es a la gestión por procesos caracterizada por un sistema interrelacionado de procesos que contribuyen conjuntamente a incrementar la satisfacción del cliente y supone una visión alternativa a la tradicional caracterizada por estructuras organizativas de corte jerárquico – funcional, que pervive desde mitad del XIX, y que en buena medida dificulta la orientación de las empresas hacia el cliente. (Consultores, 2006).

La gestión por proceso comenzó a tomar ímpetu a partir de la reingeniería pero no es hasta ahora con los principios propuestos en la serie de normas ISO 9000:2000, que se considera el enfoque por procesos puede lograr como “un camino poderoso para organizar y gestionar las actividades que crean valor en la empresa”. El enfoque por procesos elimina las barreras entre diferentes áreas funcionales y unifica sus enfoques hacia las metas principales de la organización, elimina la política tradicional de trincheras. También permite la apropiada gestión de las interfaces entre los distintos procesos. (Kaisen, 2006).

La gestión por proceso conlleva a (Peteiro, 2006):

 Una estructura coherente de procesos que representa el funcionamiento de la organización
 Una designación de responsables de proceso, que deben supervisar y mejorar el cumplimiento de todos los requisitos y objetivos del proceso asignado (costes, calidad, productividad, medioambiente, seguridad y salud laboral, moral)
 Un sistema de indicadores que permita evaluar la eficacia y eficiencia de los procesos tanto desde el punto de vista interno (indicadores de rendimiento) como externo (indicadores de percepción).
Concretamente en Cuba, se ha dado pasos firmes en la implantación de la gestión por proceso en el contexto de la dirección estratégica, como alternativa para proporcionar soluciones económicas derivadas de una mayor eficiencia y productividad en aras de consolidar la economía cubana, de ahí surge la necesidad de formar equipos de trabajo encaminados a la identificación, documentación y organización de los procesos dentro de las empresas cubanas en perfeccionamiento, siendo esta la situación problemica de esta investigación.

De la cual se deriva el siguiente problema científico:

¿Cómo deben trabajar los equipos en las empresas en perfeccionamiento, para implantar la gestión por procesos en el contexto de la dirección estratégica?

El objetivo general:

Analizar el papel de los equipos de trabajos en la gestión por procesos, según el contexto de la dirección estratégica, aplicado al Hotel Villa Granjita, que esta en perfeccionamiento empresarial.

Desarrollo:

Este trabajo parte de buscar que elementos y que pasos se deben seguir para llevar a cabo la gestión por proceso. Para esto se realizó un análisis bibliográfico donde se encontró que los elementos más importantes en el trabajo con los procesos son los siguientes:

1. Identificación de los proceso.
2. Selección del responsable del proceso.
3. Determinación del equipo de proceso.
4. Análisis del valor añadido
5. Elaboración del diagrama de flujo.
6. Secuencia de los procesos y elaboración del mapa de procesos.

Las autoras definen que los métodos para gestionar por procesos que más se vinculan la investigación son: la Metodología para implantar la gestión por procesos. (Carballal, 2006) y Procedimiento para la Gestión por Proceso (Nogueira, 2004), debido a que conciben algunos elementos estratégicos, como:
 Misión del procesos
 Visión del procesos
 Objetivos del proceso
 Factores claves de éxito
 Objetivos estratégicos de la organización.

Por las características y finalidad de la investigación se propone, y de hecho por la propia concepción del mismo, las autoras recomienda que este sea aplicado en empresas que se encuentren insertadas en algunas de las etapas del proceso de perfeccionamiento empresarial (diagnostico, expediente e implantación), dada dos razones fundamentales:
 La necesidad del compromiso e implicación de la alta dirección y los miembros de la organización con el proceso de cambio, coherente con lo expresado en las bases metodológicas del Perfeccionamiento Empresarial.
 La profundidad con que se trabaja el subsistema de organización de la producción de bienes y servicios en el perfeccionamiento empresarial, lo cual lleva implícito la selección de los procesos denominados "operativos" en la Gestión por Proceso.

Este trabajo incluye la preparación del personal para el trabajo global de los procesos, su selección, clasificación y documentación hasta la conformación del equipo de procesos y su aplicación en el Hotel Villa la Granjita Ubicado en Cuidad de Santa Clara, provincia Villa Clara., empresa que se encuentra en perfeccionamiento empresarial.

Preparación del personal

Para la realización de momento es necesario, comenzar con una etapa preparatoria que consiste en la creación de las condiciones y sobre todo, el establecimiento de los compromisos del equipo de dirección de la propia organización que participará directamente en el proceso de diseño y/o rediseño. (Castellanos, 1998). En este momento se forma el equipo que será el encargado llevar a cabo la gestión por procesos, esta nueva forma de ver a la organización implica cambios en la forma de pensar de los directivos y los trabajadores a la hora de estructurar la organización, por tanto, la preparación del personal se convierte en un factor de éxito para la gestión por procesos.

Objetivos:

1) Sensibilizar a las personas que van a realizar el cambio de la organización hacia un rediseño basado en la gestión por procesos.

Formación del equipo de trabajo para el análisis global de los procesos.

Este equipo de trabajo puede estar integrado por personal interno de la organización, externo o mixto, en dependencia de las particularidades de la entidad y el nivel de independencia emocional de los participantes, entre otros posibles factores a considerar en casos concretos. Este paso debe culminar con la selección de un responsable del equipo por la entidad que conducirá el proceso y la realización de la preparación requerida por los integrantes para poder ejecutar el trabajo. Cualquiera de las variantes seleccionadas por la alta dirección debe estar condicionada a lograr en el equipo, una composición multidisciplinaria, experiencia y potencialidades para ejecutar este proceso. (Castellanos, 1998), no obstante se debe tener en cuenta características más especificas referidas a otros elementos en la selección de equipo de trabajo.

1. No más de siete personas (Tener en cuenta que en las reuniones no siempre estarán todos).
2. La mayor parte de sus miembros sean del consejo de dirección.
3. Un miembro del equipo tenga experiencia para graficar un diagrama de proceso.
4. El equipo debe tener conocimiento sobre las actividades que se estudiaran.

Actividades a realizar con el equipo de trabajo

1. Impartir cursos de capacitación con los directivos de la organización sobre el trabajo en equipos, desarrollar habilidades que les permita realizar un buen trabajo en equipo, teniendo con lema: El equipo responde del resultado final y no cada uno de sus miembros de forma independiente.
2. Brindar conocimientos acerca de Gestión por Procesos, con vistas a que ganen en conocimiento y comprensión sobre el tema.
3. Impartir sistemas de capacitación a todas las personas implicadas en el trabajo con los procesos, la cual se debe extender al resto de los demás miembros de la organización, las temáticas comprenden: trabajo con expertos, método Delphi, Benchmarking, técnicas para graficar, grupos nominales, entre otras.

Resultado de la aplicación

En esta etapa se selecciona en el equipo de trabajo encargado del trabajo con los procesos, el cual estuvo compuesto por 12 personas internas de la organización. Se nombra un coordinador del equipo, que funge como responsable de la gestión de calidad dentro del hotel y es el encargado de la aplicación del procedimiento sin que se incurriese en ninguna violación de las etapas del mismo.

Selección de los procesos.

En esta etapa se seleccionan los procesos relevantes y claves de la organización, que son las bases del diseño y/o rediseño organizacional, que se propone la organización y se finaliza con la clasificación de estos.

Tiene como objetivos:

1. Seleccionar todos los procesos relevantes y claves en la organización
2. Clasificar los procesos de organización
Identificación de los procesos relevantes de la organización.

En esta fase se procederá a la identificación de los procesos relevantes de la organización. Que son aquellos procesos de alcance globales, que normalmente suele atravesar las delimitaciones funcionales. Para completar el proceso es necesaria la intervención de varios miembros de la organización.

Se debe señalar que no existe una "lista catálogo" de procesos, por tanto corresponde a cada organización determinar sus propios procesos en función de:
 Sus clientes
 La naturaleza de sus actividades
 Su estrategia

De la calidad en la elaboración de la lista de procesos, de su grado de completamiento y de la forma en que estos sean separados o agregados, va a depender en mucho el éxito y la simplificación del trabajo que sigue. (Saballo & Gutierrez, 2004).

Para la selección de estos procesos se utiliza el método Delphi o la técnica de grupos nominales y están implicados los integrantes del consejo de dirección y para la selección se debe tener en cuenta las siguientes premisas. (Nogueira, 2004):
 El nombre asociado a cada proceso debe ser representativo de lo que conceptualmente representa o pretende representar.
 El mayor número de las actividades desarrolladas en la organización deben estar incluidas en algunos de los procesos listados. En caso contrario debe hacerse un análisis de las mismas, valorando la posibilidad de unirlas con otras, reestructurarlas o eliminarlas.
 Se deben identificar procesos que aporten valor al producto.
 Los procesos deben estar enfocados a la satisfacción del cliente interno como externo.
 Se recomienda que el número de proceso oscile entre 10 o 25 en función del tipo de empresa (Amozarrain, 1999) Como regla se puede afirmar que si se identifican pocos o demasiados procesos se incrementa la dificultad de su gestión posterior. Aunque en este se caso se propone seleccionar el numero optimo de procesos, debido a que estos procesos formaran parte de la estructura organizativa de las empresas.
 El número de procesos que se determinen no determina la eficacia del sistema.
Después de esta selección se puede aplicar un estudio de Benchmarking, en empresas vinculadas al sector en el cual se mueve la organización objeto de estudio y trabajar sobre las mismas aportando las particularidades de cada uno. De esta forma se complementa la selección de los procesos.

A partir de la definición de los procesos, se realiza, si es necesario, la reestructuración de las áreas de resultado clave, para buscar la coincidencia entre estas y los procesos de trabajo, y sobre esta base desarrollar la estrategia de las entidades.

Resultado de la aplicación

Los procesos se seleccionaron teniendo en cuenta lo expuesto en esta etapa, se realizó un trabajo de Benchmarking en el Hotel Los Caneyes y finalmente quedaron los siguientes procesos:
1. Gestión estratégica.
2. Gestión de la calidad.
3. Gestión comercial.
4. Atención al cliente
5. Servicios gastronómicos
6. Alojamiento
7. Aseguramientos
8. Gestión de los recursos humanos
9. Gestión Económico – financiero
10. Servicios técnicos.

Estos procesos pasan a la estrategia de la organización como las áreas de resultado claves.
Fase 2: Selección los procesos claves.

Una vez identificada el listado de procesos relevantes, se necesita establecer prioridades para poder seleccionar cuáles de éstos pueden considerarse críticos para la organización, aportan mayor valor al producto y repercuten directamente en el cliente externo. Para la determinación de estos procesos claves es utilizado el enfoque integrado de selección, (Machado, 2003), el cual se basa en la integración de tres enfoques existentes en la literatura, resultando insuficiente la aplicación de cada uno de ellos. Estos enfoques son:
Enfoque de selección gerencial: Implica la participación de los directivos en la determinación de los procesos que comprometen el cumplimiento de las estrategias, en particular de los objetivos estratégicos.

Enfoque con Información: Implica la recolección de información interna / externa referida a los procesos seleccionados, atendiendo a los criterios del cliente; a los que se les solicitan criterios referidos a los distintos productos y/o servicios que se le brinda, además de utilizar informaciones disponibles en las distintas partes de la organización.

Enfoque Ponderado de Selección: Teniendo en cuenta los resultados anteriores el consejo de dirección y el equipo de trabajo, elabora la matriz de objetivos estratégicos vs. Impacto con el proceso, repercusión con el cliente (Amorzarrain, 1999) y el peso del proceso, este último elemento aportado por la autora:

El equipo de trabajo analiza los siguientes aspectos para su mejor comprensión y así facilita la elaboración la matriz:

1. Impacto del proceso: Contribución actual y potencial de cada proceso al cumplimiento de los objetivos estratégicos y/o metas de la organización,
2. Repercusión en el Cliente: Impacto en el cliente externo. ¿Satisface una necesidad básica del cliente? o ¿Contribuye indirectamente a satisfacerla? (Carballal, 2006)
3. Peso: Se incluyen dos elementos; el éxito a corto plazo del procesos y los recursos necesarios (incluyendo los costos)
Con estos criterios se debe conforma la matriz de Impacto del Proceso /Objetivo Estratégico / /Repercusión con el cliente/peso, éxito a corto plazo, recursos. Se le da una puntuación a cada proceso (Harrington ,1997) donde:
 0 = ninguna repercusión
 5 = moderada repercusión
 10 = alta repercusión
Se realizara el análisis por cada uno de los procesos relevantes de la siguiente manera, según la expresión 1:
(1)
Donde:
 TP: Total de Puntos
 IP: Impacto del proceso
 RC: Repercusión en el Cliente
 P: Peso
 ECP: Éxito a corto plazo
 R: Recursos
Resultados de aplicación
En la tabla 1 se muestra como quedo la selección de estos procesos:

Tabla 1. Matriz de Objetivo Estratégico /Impacto del Proceso/Repercusión con el cliente/Alcance(A), Tamaño (T), Tiempo (I), Recursos(R).
*Adaptación de Amozarrain (1999)

Una vez dadas las puntuaciones se determina la tendencia central de cada proceso y se calcula la puntuación media para seleccionar los procesos clave a través de expresión 2:
(2)
Donde:
Mpc: Media de los procesos claves.
Ptp: Puntuación total de proceso.
N: Número total de procesos.

Los procesos claves son aquellos que tienen valores por encima a la media total calculada por ser los que mayor puntuación alcanzaron en cada una de las categorías. (Machado, 2003). El número final de procesos claves estará relacionado directamente con la misión y visión de la organización, de este resultado también se determinara el orden de prioridad con que serán estudiados y analizados los procesos claves que previamente fueron seleccionados, ya que a veces no es posible acometer el estudio y diseño de todos los procesos claves al mismo tiempo, por lo que es necesario trabajarlos con determinado orden que facilite, en primer lugar, que el Equipo de la Gestión por Procesos, gane en experiencia y también que el cambio en la organización no sea tan traumático, sino más gradual, en base a como éstos se vayan implantando. Esto contribuye, a su vez, a que la cultura de la organización transite de manera gradual de una concepción o enfoque funcional a un enfoque por procesos. (Carballal, 2006).

Resultados de aplicación

Mpc = 87,5
Los procesos claves seleccionado fueron:
 Gestión estratégica.
 Atención al cliente
 Servicios gastronómicos
 Alojamiento
Fase 3: Clasificación de los procesos.

Para complementar este orden y para conocer como se manejaran desde el punto de vista estructural la toma decisiones a corto y largo plazo estos procesos claves se clasifican en dos grupos, según las autoras:

 Procesos claves estratégicos: Son aquellos procesos claves que su mayor puntuación fue otorgada al impacto de los procesos, con los objetivos estratégicos.
 Procesos claves operativos: Son aquellos procesos claves que su mayor puntuación fue otorgada al peso y a la repercusión con el cliente.

El resto de los procesos relevantes también se clasifican en:
 Procesos estratégicos
 Procesos de Apoyo.

Resultados de la aplicación

En la tabla 2 siguiente se muestra como quedaron los procesos claves del hotel clasificados:
Tabla 2: Clasificación de los procesos claves.

Los restantes procesos relevantes quedaron clasificados como se muestra en la tabla 3:
Tabla 3: Clasificación de los procesos relevantes.

Documentación del proceso.

En esta etapa se realiza la documentación del proceso mediante la elaboración de la ficha del proceso. Incluye la selección de los responsables de procesos, la definición de los límites, las personas que participara en el proceso, es decir, el Equipo del proceso (EP), la definición de subprocesos y actividades, los recursos y la documentación necesarios, el análisis del valor añadido, el diagrama de flujo del cual se puede inferir datos como: entradas y salidas con sus requerimientos, se calculan los indicadores de la mejora y la gestión.

Objetivos:
 Elaborar todo lo referido a la documentación del proceso.
 Construir la ficha de proceso.

Seleccionar los responsables de los procesos:

Los responsables de procesos, son seleccionados por el equipo de trabajo, los cuales para esta selección tendrán en cuenta que estos responsables de procesos, serán directivos de la organización y deben cumplir con todos los requisitos establecidos en la literatura internacional y en caso del sistema empresarial cubano, la autora, propone sean revisadas las bases del perfeccionamiento empresarial, como documento rector. Sin embargo, para esta selección y en aras de ser consecuente con el proceso de cambio que trae consigo el procedimiento propuesto, se propone que aparte de los estos elementos de obligatorio cumplimiento, los responsables del equipo de proceso, posean además las siguientes características:
 Fuerte mentalidad de cambio
 Deben conocer detalladamente cómo es el trabajo orientado a proceso.

El responsable del proceso junto con el equipo de trabajo son los encargados de definir los límites del proceso, dónde dar comienzo y dónde terminarlo Esto es algo que no es fácil de realizar teniendo en cuenta todos los elementos que interactúan en un proceso, como las Inputs, recursos humanos y materiales, procedimientos, outputs, etc.

Resultados de la aplicación

En esta fase se seleccionaron los responsables de todos los procesos y los limites de los procesos clave. Esta selección se realizó teniendo las Bases del Perfeccionamiento Empresarial que corresponden al segundo subsistema "Métodos y estilos de dirección", se agrega los requisitos propios del turismo para los directivos. (Tabla 4).
Tabla 4: Responsables de Procesos y límites de los procesos claves.
Fase 2. Conformar el equipo del proceso:

Una vez cumplimentada la fase anterior, se debe crear un Equipo de Proceso (EP), integrado por trabajadores de las diferentes áreas o unidades organizativas por donde el proceso cruza actividades claves, es decir, actividades que aporten valor directo al proceso.

El equipo será conformado a propuesta del responsable del proceso, siguiendo los artículos emitidos en el Decreto no. 281 del Comité ejecutivo del consejo de ministros, que abordan el tema relacionado con la brigada (equipo, grupo) de trabajo socialista y con la selección e integración al empleo, de los artículos del 232 al 239 y del 315 al 317. El mismo debe ser formalizado por la dirección de la empresa, se deben tener en cuenta con vistas a que estas personas van a comenzar una nueva ocupación en la empresa, por lo que cambiaran algunos elementos (Carballal, 2006):

 Se necesita un equipo que represente todas las disciplinas funcionales interesadas. Son equipos transfuncionales e interorganizacionales.
 Se debe otorgar el mandato por el equipo gerencial.
 Debe tener cierta cobertura para tomar decisiones.
 Es necesario que este equipo tenga una preparación en todos los elementos que formaran parte de la documentación del proceso.
 El equipo de proceso es el encargado de hacer todo lo referido a la documentación del proceso.

Resultados de la aplicación

En esta etapa a partir de esta fase se trabajará solo con el proceso de Alojamiento, por ser el proceso distintivo de toda instalación hotelera el cual esta compuesto por dos subprocesos: recepción hotelera y limpieza y avituallamiento, en la tabla 5, se muestra como quedo formado el equipo del proceso.

Tabla 5: Equipo del proceso de Alojamiento.
Fase 3: Construcción del proceso

Primeramente se elaborará la misión y visión del proceso que sirva de guía para todos sus miembros y que defina exactamente la razón de ser del equipo y del proceso. Se utiliza como técnica el trabajo en equipos con integrantes del equipo de proceso (Machado, 2005).

Luego se procede a la definición de objetivos, para lo cual se ejecutan los siguientes pasos:
1. Buscar los impactos registrados por cada proceso con los objetivos estratégicos y el contraste con el cliente, para ello es necesario apoyarse en la tabla donde se seleccionaron los procesos claves.
2. Desplegar los objetivos estratégicos que impactan a través del proceso.
3. Analizar como repercute el proceso con el cliente, mediante la realización de un aval emitido por el cliente o preguntar directamente a los clientes acerca de sus necesidades y recoger sus respuestas.
4. Redactar los objetivos estratégicos del proceso.

Resultados de la aplicación

Misión del proceso de Alojamiento: Ofrecemos a nuestros clientes, el servicio de alojamiento en el Hotel, con una esmerada atención en el servicio de recepción y ofreciendo nuestras habitaciones con una adecuada higiene, para lo que se cuenta con un personal preparado y comprometido con la instalación.

Visión del proceso de Alojamiento: Somos el proceso líder, por ofrecer un servicio excelente de recepción, ostentando en nuestras habitaciones la mejor limpieza, por lo que contamos con un personal que posee alta profesionalidad en el servicio que brinda, garantizando la máxima satisfacción del cliente.

Objetivos del proceso, elaborados según los subprocesos recepción hotelera y limpieza y avituallamiento, como se muestran a continuación:

1. Ofrecer servicio de limpieza y avituallamiento de habitaciones y áreas nobles con el estándar de calidad establecido.
2. Ofrecer servicio de alojamiento y todas las facilidades anunciadas.
La selección de los subprocesos, con su actividades y documentación quedaron seleccionados en la tabla 6

Tabla 6: Subproceso, actividades y documentación del Proceso de Alojamiento.

Conclusiones:

1. Esta investigación solo puede ser aplicada en empresas en perfeccionamiento que estén las condiciones creadas para el enfoque de procesos.

2. El equipo formado para el trabajo con los procesos es el encargado de la selección, clasificación y documentación de los mismos.

Recomendaciones

1. La aplicación de la investigación en las instalaciones hoteleras que cumplan con las condiciones establecidas, así como en otras empresas en perfeccionamiento.

2. La continuación de los estudios en el trabajo con los procesos en las organizaciones.

vía| http://consultores.com


PENSAMIENTO ESTRATÉGICO – COMPRENDER LA ESTRATEGIA

diciembre 15, 2008

El pensamiento estratégico, es una de las principales competencias que se debe desarrollar no solo a nivel profesional, sino también en lo personal. El saber dónde estoy hoy, para dónde quiero ir mañana, cómo visualizo ese mañana, cuáles son mis fortalezas y mis oportunidades, es lo que se denomina pensamiento estratégico, la forma cómo voy a hacer realidad ese mañana, los caminos que voy a tomar, es lo que se denomina planificación.
Una estrategia es una declaración de intenciones que define dónde desea ubicarse en el largo plazo. Entender los procesos que implica y la manera de evitar dificultades, es la competencia de pensamiento estratégico que se debe desarrollar.

Alguna vez se definió la estrategia como “el arte de planificar y dirigir grandes movimientos militares y las operaciones bélicas”. En los negocios, una estrategia establece qué productos y servicios se llevarán a qué mercados… y de qué manera; sin embargo primero hay que tener una visión clara de hacia dónde quiero ir y en dónde estoy en estos momentos.

¿Por qué es importante tener una Estrategia? Contar con una estrategia le permitirá asegurarse de que las decisiones cotidianas corresponden a los intereses a largo plazo de la empresa. Sin una estrategia, las decisiones tomadas hoy podrían tener un impacto negativo en los resultados futuros. La mayoría de las organizaciones cuentan con un plan estratégico a nivel superior, pero a veces no se comunica a los niveles inferiores. Una estrategia cobra igual importancia cuando sirve a los clientes externos o internos, o incluso en la vida personal.

El pensamiento estratégico es el sueño de hacia dónde quiero ir, la planificación estratégica es la cómo voy a lograr ese sueño.

vía|Odalis Rojas


LA GESTIÓN ESTRATÉGICA DE PROYECTOS COMO SERVICIO DE ALTO VALOR PARA LOS CLIENTES

diciembre 15, 2008

Usted se encuentra desempeñado el rol de Gerente de un proyecto en su organización, considera que es una gestión sencillamente enfocada en la técnica y metodología para llevarlo a cabo? Esto asegurará el logro propuesto para el mismo? Ha identificado la importancia del concepto integral del servicio para su cliente?.
Cuando hablamos de prestar servicios en muchas ocasiones pensamos que simplemente nos están contratando personas que hagan una gestión técnica, con un conocimiento particular que cumpla con determinadas tareas para asegurar un entregable especifico; pero simplemente eso no es suficiente!

Los clientes cada vez mas exigen que sus necesidades sean conocidas profundamente por las empresas que contratan, con el fin de asegurar sus metas y están dispuestas a pagar por ello; por esta razón es vital considerar algunos aspectos claves:

Qué esta buscando mi cliente con mi servicio?

Con quién interactúo?

Qué beneficios espera mi cliente del servicio?

Qué aspectos vitales de su gestión estratégica , apoya su proyecto?

En la realidad actual los clientes requieren que la gestión de proyectos se enfoque en definir acciones proactivas con análisis profundos del impacto que el desarrollo de los mismos tienen en la gestión de la Compañía. Es muy importante considerar que un excelente servicio está en pensar como el cliente, para poder proponer acciones y alternativas que permitan generar los logros y metas buscadas.

Como respuesta a estos interrogantes, la gestión de proyectos debe estar alineada en su totalidad con la estrategia de negocio, ofreciendo al cliente alternativas concretas, seguimiento e información oportuna de la gestión de cada uno de los involucrados en decisiones, gestión y acciones de los proyectos.

Es fundamental ser efectivos con los objetivos de costos de los proyectos, si hoy haces ganar a tu cliente en el futuro seguirás ganando en conjunto con el. Igualmente la gestión estratégica de los proyectos, debe basarse en un servicio que facilite a la compañía la obtención de ventajas competitivas con propuestas de valor que la beneficien.

“Las inversiones y esfuerzos que se realizan, solo serán rentables (económicas y socialmente), no importa la cantidad de dinero invertida, si los clientes percibe y son conscientes de la calidad del servicio”. Terrel J. Harris – Chicago Consulting.

Una gerencia enfocada en el servicio determina al prestador de este como un aliado estratégico vital para el negocio, por la relevancia que este puede llegar a presentar en la gestión. No Piense en cobrar y facturar simplemente horas de trabajo, lleve su gestión mas allá de su rol técnico; hágale sentir a su cliente que Usted esta trabajando para su negocio enfocado en los clientes de este, anticipe los problemas, comuníquenlos inmediatamente y construya los planes de acción en conjunto con su cliente. Se requiere fidelizar a sus clientes a través de estándares de calidad superiores, de tal manera que su cliente sienta que Usted es parte vital en su gestión; determine claramente los riesgos que tiene la compañía en sus proyectos y el impacto que los mismos pueden tener en el negocio de su cliente, No piense exclusivamente en los riesgos para su labor como Gerente de proyecto.

Todas las personas involucradas deben identificar que su gestión es abierta, dinámica y flexible, basados en las necesidades del negocio, no en lo que enmarca su plan de proyecto, determine adecuadamente las acciones que sean del caso para realizar ajustes a su ruta de proyecto y acuérdela directamente con su cliente, siempre enfocado en el beneficio de este.

Fundamentalmente la alta calidad del servicio, esta determinada por un factor que pocas veces se resalta, los proyectos son realizados por personas y de la manera como ellos se involucren emocionalmente basados en su gestión de servicio como Gerente, así mismo serán los resultados, requerimos cada vez mas vivir e interiorizar los aspectos humanos como elemento preponderante en el éxito de los proyectos.

“mientras mas entramos en contacto con la ALTA tecnología, mas necesitamos un ALTO nivel de toque Humano”. John Naisbitt.

De manera definitiva la clave esta en conocer muy bien a su cliente y que obtendrá el negocio con su trabajo, siempre lleve su gestión mas allá de sus conocimientos técnicos, enfóquese en la calidad que su cliente necesita, en elementos que generen beneficios competitivos para su cliente, una alta productividad de su gestión y asegure que las estrategias de su cliente sean apoyadas por su Servicio.

Lo que hoy cosecha en su gestión como Gerente de un proyecto, mañana crecerá y fortalecerá a su propio negocio; cuando su cliente identifique e interiorice que su trabajo tiene mucho valor para el, seguramente deseará recorrer mas caminos en conjunto con Usted!!.

vía|http://www.articulosgratis.com/


¿CONCLUSIONES SOBRE APLICACIÓN ESTRATÉGICA? UN CAMINO A LA ESTRATEGIA DE LA SIMPLICIDAD

diciembre 15, 2008

El uso que habitualmente hacemos en las Organizaciones de los términos “estrategia”, “comportamiento estratégico”, “toma de decisiones estratégicas”, “strategos” no es extrapolable a otros entornos del Saber y comportamiento humanos. En cambio sí ocurre a la inversa.
Por tanto, habría que deducir que necesariamente algo está mal. Hay que redefinir el concepto de estrategia con todo lo que ello conlleva. Estamos complicando, innecesariamente, un proceso – sobre todo en la toma de decisiones estratégicas – que debería ser lo suficientemente simple para que alcanzara a la totalidad de la estrategia corporativa. La realidad nos demuestra que hoy la aplicación de una estrategia global es un camino penoso y difícil, cuando no debería ser así. Si fuera cierto – que lo es – que todos los avances en el desarrollo de las Teorías del Caos, de la Teoría de Juegos, de la evolución natural – entre otras – confirman que la aplicación de principios estratégicos es algo de ámbito universal, algo que forma parte de la estructura básica del funcionamiento del mundo en el que vivimos, nos veríamos obligados a redefinir los conceptos que, del término estrategia, venimos haciendo. Del mismo modo, el significado de la "toma de decisiones estratégicas" o "comportamiento estratégico" e incluso del "Strategos" que hemos estado utilizando hasta ahora, se convertirían en aspectos parciales que no globales, sobre el verdadero alcance del término "estrategia". Hay que empezar a revisar conceptos.

1 – Conclusiones previas

- Nunca podré estar seguro de que las decisiones que tomo llevarán a dónde quiero ir.

- Cuanto más tiempo transcurra entre lo que decido en base a una posición inicial, más lejos quedaré del resultado que deseo obtener.

- Cuando tomo decisiones en base a unas condiciones iniciales, a medida que desarrollo mi plan de acción, estoy modificando las propias condiciones iniciales.

- Nunca podré conocer perfectamente las condiciones iniciales de las que debo partir.

- Nunca podré conocer perfectamente las condiciones en las que se mueve mi organización.

- Nunca conoceré perfectamente el entorno.

- Nunca conoceré perfectamente las condiciones del conflicto.

- Las condiciones de partida para la toma de la decisión, son exclusivas y propias, nadie más está en el mismo punto que yo.

- Lo que sirve a otros puede no servirme a mí.

- Lo que a otros no les funciona a mí sí puede funcionarme.

- Las condiciones iniciales serían distintas si estuviera en otro lugar y en otro momento.

… Y así podríamos seguir hasta el infinito

Todo ello es una conclusión necesaria si nos basamos en la Teoría del Caos – entre otras -.

"El movimiento de una simple ala de mariposa hoy produce un diminuto cambio en el estado de la atmósfera. Después de un cierto período de tiempo, el comportamiento de la atmósfera diverge del que debería haber tenido. Así que, en un período de un mes, un tornado que habría devastado la costa de Indonesia no se forma. O quizás, uno que no se iba a formar, se forma." (…) "Hay mariposas en todos sitios. Pero ¿quien ha de decir que sus movimientos de alas se cancelan unos con los otros?"

Aunque bastaría hacer caso de algún refrán popular:

Por un clavo, se perdió la herradura;

Por una herradura, se perdió el caballo;

Por un caballo, se perdió el jinete;

Por un jinete, se perdió la batalla;

Por una batalla, se perdió el reino.

Alguien, en algún lugar, dijo que para dirigir el mundo bastaría con un libro de refranes, y habrá que empezar a pensarlo seriamente.

Pero es que miremos donde miremos, biología, aprendizaje, geopolítica, economía, inversiones, historia, etc. doquier que se utiliza el término “estrategia” se hace con unas premisas diferentes a las que venimos aplicando en las organizaciones.

… Y probablemente los equivocados seamos nosotros.

2 – ¿Qué habría que entender como estrategia?

Si hay que hacer caso de todos los ámbitos en los que se emplea el término – y es lo que pretendemos – de inmediato nos damos cuenta que “algo falla”, algo no está de acuerdo con la concepción tradicional de estrategia que venimos utilizando en el entorno de las Organizaciones, heredada de la estrategia militar.

Bastan un par de ejemplos, basados en la biología para darse cuenta de ello.

“La evolución convergente es el producto de la evolución independiente de uno o más caracteres similares que, partiendo de formas ancestrales distintas, se desarrollan en líneas evolutivas separadas (especies independientes) hasta converger con el tiempo en una forma única.”

O lo que es la “evolución paralela”

“En ocasiones, la evolución convergente se distingue de la paralela. Como se ha dicho, en la evolución convergente uno o más caracteres parten de formas ancestrales diferentes, y evolucionan igualmente a lo largo de linajes separados hasta converger en una misma forma. Sin embargo, en la evolución paralela, aunque los caracteres pueden converger finalmente, en realidad parten de una misma forma ancestral.”

¿Dónde está el Strategos?, ¿Dónde esta la planificación? ¿Dónde la definición de objetivos?

Hay que redefinir conceptos: Estrategia sería, simplemente:

“El camino que lleva a un objetivo determinado”

Ello incluye todos los métodos, procedimientos, circunstancias que vaya a encontrar y utilizar a lo largo de dicho camino, pero no el objetivo pues estrategias distintas pueden llevarnos al mismo objetivo, y a contrario, las mismas estrategias pueden llevarnos a objetivos distintos.

“La estrategia forma parte de la propia forma de ser del mundo en el que vivimos, aunque en algunos casos desconozcamos su objetivo o punto de destino”.

No es propiedad del mundo empresarial, no es propiedad del mundo militar, aunque sean los campos en los que se ha profundizado más en su estudio. El propio funcionamiento del mundo nos hace partícipes de su particular estrategia. Ella existe, queramos o no, sepamos su destino o no.

“Estrategia no implica necesariamente conflicto”

A pesar de que en muchas ocasiones podamos creer lo contrario y a pesar de que no pueden disociarse los conceptos, la aplicación de la Estrategia clásica se basa en buena parte en la evitación del conflicto.

“Estrategias distintas pueden llevarnos a un punto similar”

Aunque unas permitan alcanzar dicho punto en menos tiempo y con menor coste.

“El concepto de estrategia es aplicable a cualquier situación que nos obligue a perseguir un objetivo”

Por tanto, dentro de una organización, no es patrimonio exclusivo de la alta dirección. En cualquier punto de la organización, deberán buscarse las estrategias de menor alcance para alcanzar el objetivo marcado”.

“La estrategia que a mí me está funcionando puede no funcionar a otro”

Ello es aplicable a diferentes puntos dentro de la misma organización, con lo cual hay que entender la estrategia general, como la suma de las distintas estrategias de niveles inferiores siempre orientadas a alcanzar un objetivo común.

“Todos estamos inmersos en una estrategia u otra aunque no sepamos el punto de destino”

Una persona u organización puede estar en lo que puede parecernos el buen camino incluso si no tiene un objetivo prefijado.

“La estrategia se corrige a sí misma, a pesar de que cambie el punto de destino”

Esto es así, aunque pueda no gustarnos. Lo importante es ser conscientes del camino para saber a dónde nos lleva”

“La estrategia nada tiene que ver con el objetivo o destino a alcanzar”

3 – Estrategia en las Organizaciones:

“Toda organización está inmersa en una estrategia determinada, aunque desconozca el punto de destino”

“Cuando se altera la estrategia actual, lo que se pretende cambiar es el camino para alcanzar un determinado objetivo; objetivo que suele ser distinto al que alcanzaría si no hiciera cambio alguno”

Y es en este contexto en el que hay que entender los procesos de toma de “decisiones estratégicas” y el “comportamiento estratégico”. Es un proceso de cambio del camino actual hacia otro que nos lleva a un objetivo diferente.

Ahora bien, ¿para realizar de forma voluntaria este tipo de cambio de camino qué hay que tener en cuenta?

En realidad la respuesta es bien simple:

1) Deberíamos conocer las condiciones de partida

2) Deberíamos conocer las diferentes alternativas o caminos

3) Deberíamos conocer el objetivo a alcanzar.

Aparentemente el punto más fácil sería el de decidir el objetivo. Después debería ser fácil decidir o establecer diferentes caminos o alternativas para alcanzarlo. Y por fin, el que aparentemente resultaría más difícil sería establecer exactamente la posición inicial.

Sin embargo, en realidad entramos en un circuito o cadena sin fin, ya que es absolutamente imposible conocer exactamente las condiciones de partida.

1) Decidido el objetivo

2) Seleccionado el camino

3) Dadas unas condiciones iniciales

Como:

1) Las condiciones iniciales eran erróneas

2) El camino que se toma es otro

3) El destino final cambia.

Deberé por tanto:

1) Con las nuevas condiciones que, tampoco puedo conocer exactamente,

2) Corregir el camino

3) Para cambiar el destino hacia el que voy y alcanzar el que he fijado.

Es una cadena sin fin.

La toma de decisiones estratégicas en una organización será siempre un proceso permanente. En la medida en que pueda verificar la evolución, el camino, las desviaciones, y pueda cambiar de rumbo en un momento determinado tendrá más posibilidades de alcanzar un objetivo deseable.

Todo lo que pueda Vd. leer sobre gestión empresarial va ligado en mayor o menor medida a este objetivo. Nuevas tecnologías, técnicas de dirección de recursos humanos, métodos de producción, reingeniería, van orientadas a ayudarnos a este gran objetivo que las Organizaciones se marcan:

Cambiar el destino actual por otro más deseable.

Eso siempre que tengamos por cierto que nuestro destino actual no es o suficientemente bueno.

Así pues, y en resumen, el proceso de toma de “decisiones estratégicas” o “comportamiento estratégico” de las organizaciones va orientado a alcanzar este gran objetivo, “Cambiar el destino actual de la Organización por otro más deseable” (en realidad podríamos decir lo mismo de cualquier tipo de decisión a cualquier nivel).

Y, lamentablemente, hasta que los científicos nos proporcionen las fórmulas adecuadas para predecir el futuro sólo podremos actuar por aproximación.

Aproximación para poder conocer las condiciones iniciales o punto de partida, en el que nos encontramos.

Aproximación para poder reproducir pautas estratégicas o encontrar aquella más adecuada.

Aproximación para poder intuir el destino que deseamos alcanzar

Lo único que podemos hacer, es realizar la aproximación lo mejor posible, y corregir las desviaciones a tiempo.

Así pues, cualquier método que creamos adecuado para conocer las condiciones iniciales, puede ayudarnos, siempre y cuando entendamos la relatividad que conlleva.

¿Cuáles serían las condiciones iniciales?

1) “Conócete a ti mismo”

2) “Conoce el entorno”

3) “Conoce la naturaleza del conflicto”

¿Cuáles serían las pautas estratégicas que puedo elegir?

Para nuestra suerte, la naturaleza esencial del hombre no ha cambiado, en los últimos 5.000 años, ha ido variando su entorno y organización social, pero la esencia y necesidades básicas no. Para nuestra suerte, la naturaleza esencial del mundo que nos rodea tampoco ha cambiado (y todo ello, organización social, entorno, etc. forma parte de las condiciones iniciales). Por ello podemos aprovecharnos de las experiencias ya vividas por otros que como nosotros recorrieron el camino de la estrategia, pero que además, fueron capaces de legarnos su saber.

Del mismo modo que existe la entropía, la acción-reacción, la teoría del caos, del mismo modo que siempre ha existido conflicto, todo a nuestro alrededor nos muestra diferentes caminos, pues si algo tienen en común las pautas estratégicas es que son extrapolables de un contexto a otro.

¿Cuál será el objetivo que alcanzaré?

En función de las condiciones iniciales y de la estrategia elegida me dirigiré a uno u otro, está en mis manos, elegirlo y corregirlo.

Así pues, el proceso de toma de decisiones estratégicas cierra un círculo, o lo que en programación se llama un bucle sin fin.

1) Verifico que el destino de mi Organización no es el deseable, o tal vez sí lo sea

2) Fijo un destino deseable, que puede ser el mismo que ya tenía.

3) Me conozco a mí mismo

4) Conozco el entorno

5) Conozco la naturaleza del conflicto – si lo hay –

6) Elijo la estrategia a seguir

7) Tomo las decisiones necesarias para poner en marcha la estrategia elegida (aunque esto ya es implícito en la estrategia, ya que una decisión estratégica no existe si no se lleva a la práctica – si no se lleva a la práctica, puedo haber realizado un interesante ejercicio teórico, pero nada más,-)

8) Vuelvo al punto número uno.

Aunque perfectamente podría continuar como sigue:

- Verifico que el destino de mi Organización no es el deseable.

- Fijo un destino deseable.

- Me cambio a mí mismo y por tanto me conozco a mí mismo

- Conozco el entorno

- Conozco la naturaleza del conflicto – si lo hay –

- Elijo la estrategia a seguir

- Tomo las decisiones necesarias para poner en marcha la estrategia elegida (aunque esto ya es implícito en la estrategia, ya que una decisión estratégica no existe si no se lleva a la práctica – si no se lleva a la práctica, puedo haber realizado un interesante ejercicio teórico, pero nada más,-)

- Vuelvo al punto número uno.

En este caso, no habríamos hecho más que añadir el factor de una estrategia adicional para alcanzar un objetivo adicional “Me cambio a mí mismo” con un nuevo bucle adicional.

En la práctica y a medida que la aplicación de las decisiones estratégicas generales, se llevan a la práctica se van añadiendo bucles y más bucles (todas y cada una de las personas que deben llevar a la práctica su estrategia general se ven obligados a recorrer el mismo camino pero con las condiciones iniciales que le son propias).

Y se convierte en realidad “el efecto de la mariposa” del que habla la Teoría del caos, y las Leyes de Murphy cobran vida, y empiezan a mostrarse los efectos del “Principio de Peter” y nuestra vida se convierte en una pesadilla. Eso, si no somos un verdadero “Strategos”.

Pues, éste es el último concepto que nos falta por definir.

¿Quién es el que toma decisiones estratégicas? .

En realidad todas las decisiones lo son, en la medida que cualquier decisión afecta al conjunto de la organización, – recuerde “el efecto de la mariposa” -.

Strategos – palabra que está en el origen de la misma definición de estrategia – la del diccionario -. El general, el que dirige, en definitiva quien toma las decisiones. La persona que recorre el bucle sin fin de la “toma de decisiones” y no muere en el intento. El profesional que hace de la toma de decisiones acertadas una faceta en su vida. Que lo tiene como un hábito de vida” y que además, acierta. Que es capaz de definir objetivos para la organización que depende de él, o de asumir como propios los fijados por la organización superior y fijar sus propias estrategias para, a su nivel, alcanzar dichos objetivos. En definitiva, cualquier persona en la organización que tome decisiones.

3- Conclusiones – Resumen:

- La estrategia es el camino que las organizaciones siguen para alcanzar un objetivo

- El proceso de toma de decisiones estratégicas es el que sirve para corregir el rumbo de las organizaciones – incluso si son unipersonales – hacia un objetivo más deseable.

- El Strategos es cualquier persona que toma decisiones.

Todo el resto que podamos. Leer, conocer o aprender, o nos puedan explicar, o se pueda experimentar, decir, etc. está al servicio de este proceso. Estará destinado a mejorar el conocimiento que la organización tenga de sí misma, estará destinado a mejorar la capacidad de los diferentes Strategos en el proceso, estará destinado a medir el entorno, etc. Pero todo se resume en esto: La capacidad de tomar decisiones acertadas.

“En el futuro el valor de las Organizaciones se medirá por su capacidad de tomar decisiones acertadas”.

En definitiva, hay que:

- Revisar conceptos para la toma de decisiones estratégicas

- Hay que comprender las diferentes estrategias que otros han experimentado o que existen, incluso fuera de las habituales.

- Hay que comprender las estrategias que el funcionamiento natural del mundo utiliza

- Y sobre todo simplificar todos los procesos, si no la tendencia natural a la "Entropía" – al desorden aumentará exponencialmente los costes que todo el proceso tiene para las empresas.

Y con todo ello, experimentar y aprender. Algo estamos haciendo mal cuando las estrategias que aplicamos fallan – lamentablemente muchas veces –

Tal vez todo funcionaría mejor si aplicáramos el simple principio:

"Entia non sunt multiplicanda sine necesitate" (los entes no deben multiplicarse sin necesidad o no expliques por lo más lo que puedas explicar por lo menos) en una traducción un poco menos literal "es soberbia hacer con más lo que se puede hacer con menos"

"Pluralitas non est ponenda sine neccesitate" o "la pluralidad no se debe postular sin necesidad".

Aunque hoy en día se le reconoce mejor como:

“En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta.”

Teoría de “la navaja de Occam” (Guillermo de Occam)

Hay que avanzar en pos de “La estrategia de la simplicidad”

vía|http://estrategia.info


POR QUÉ LAS EMPRESAS CREAN UNA NUEVA IMAGEN CORPORATIVA

diciembre 15, 2008

Un repaso a las razones más frecuentes que tienen las empresas para dotarse de una nueva imagen corporativa. También se puede utilizar como herramienta de autoevaluación.
6) CAMBIO DE ESTRATEGIA

Las empresas evolucionan con el mercado, y puede suceder que cambien de producto, canal, tecnología, o incluso de sector. Cuando la empresa cambia lo suficiente como para que su imagen ya no la represente, conviene renovarla.

Hay dos modos posibles para hacer este cambio:

1. De manera planificada, en cuanto la nueva estrategia es clara, preferentemente antes de implementarla. El desarrollo de la nueva imagen debería formar parte del proceso de cambio estratégico.

2. Sobre la marcha, cuando se detecta que los clientes creen que la empresa se dedica a algo distinto de lo que realmente hace.

7) CREAR NUEVAS LÍNEAS DE NEGOCIO

Las empresas crean nuevas líneas de negocio y nuevas marcas por muchas razones: para introducir una nueva línea de productos, para explotar un nicho de mercado, para crear una segunda marca que compita con la principal, para atacar otras bandas de precio (más caras o más baratas), o para entrar en nuevos mercados. La nueva unidad de negocio puede utilizar la imagen de la matriz, puede adaptarla, o puede crear una completamente nueva.

8) EXPANSIÓN

Una empresa puede ampliar su campo de actuación de muchas maneras: introduciendo nuevas líneas de productos, accediendo a nuevos mercados o a nuevos canales, atacando a nuevos segmentos de clientes, etc. Si el logotipo y la imagen están ligados a un producto, región geográfica, mercado, canal o segmento, la expansión queda dificultada. Será necesario ajustar la imagen para suprimir esa limitación, redefinirla completamente, o arriesgarse a seguir con una imagen que sólo representa a parte de la actividad.

Cuándo conviene hacer el cambio:

1. Cuando se prevé una expansión importante y se planifica la estrategia. Por ejemplo cuando una empresa de servicios a profesionales decide ampliar y dar servicio directo a los consumidores. O cuando una empresa de venta directa decide ampliar y vender a través de distribuidores.

2. En cuanto la nueva actividad adquiere la suficiente importancia en el conjunto de la empresa. Por ejemplo, cuando una empresa que exporta ocasionalmente aumenta el volumen de sus exportaciones.

9) CONCENTRAR LAS LÍNEAS DE NEGOCIO

Muchas empresas crean unidades de negocio o marcas independientes, por ejemplo para comercializar productos diferentes, o en canales diferentes, o en segmentos de precio distintos. Puede ser que la diversificación vaya demasiado lejos, que ya no sirva, o que alguna línea de negocio se contraiga, por lo que la empresa decida reincorporar una marca secundaria a la marca principal. Cuando esto pasa, hay que adaptar dos imágenes: la de la marca secundaria, durante un tiempo de transición hasta que los clientes hayan aceptado el cambio de marca, y la marca principal, para aceptar la nueva línea.

10) ESPECIALIZACIÓN

Cuando una empresa se ha diversificado demasiado, puede decidir focalizarse en una parte de su negocio y desprenderse del resto. Por ejemplo, puede abandonar el canal distribuidor y centrarse en la venta directa. O conservar una sola línea de productos. O enfocarse a un nicho de mercado.

– QUÉ HACER SI SE ENCUENTRA EN UNO DE ESTOS CASOS –

Si su empresa ya se encuentra en una de estas situaciones, y ve que necesita renovar su imagen, venga a LogoRapid: somos especialistas en el diseño y rediseño de logotipos de empresas.

vía|www.logorapid.com


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