Folletos Efectivos

Julio 14, 2008

El contenido y el diseño de cada folleto depende de los objetivos que cada uno se haya propuesto previamente, pero en líneas generales hay ciertos aspectos a tener en cuenta al momento de decidir cómo será el folleto. Fundamentalmente se trata de crear materiales de marketing que generen el máximo retorno posible de la inversión realizada, y para lograrlo hay que contactarse con profesionales del marketing y el diseño.

A continuación expondremos algunas consideraciones previas a la confección de un folleto:

1. ¿Para quién se hace un folleto? Para el cliente. ¿Qué hace un folleto? Vende. Hay que asegurarse de que el folleto sea vendedor. Para esto, debe ser escrito y diseñado cuidadosamente por un profesional. Un folleto no es una parte decorativa de la empresa; es una inversión de marketing que debe generar negocios. El folleto debe vender.

2. Aproximadamente el 80% de la gente no abre aquellos los folletos cuyas cubiertas no llaman su atención con un beneficio o un motivo concreto. El diseño de la cubierta del folleto es sumamente importante.

3. Hay que conocer las necesidades y los deseos de los lectores del folleto, y demostrar que la empresa puede satisfacerlos. Demostrando los beneficios se logra disparar las emociones, y las emociones siempre ganan frente a la persuación lógica.

4. Los beneficios clave deben estar destacados para, de esta manera, tentar a los lectores a incursionar en el contenido del folleto. Siempre hay que motivarlos para que entren en acción.

5. ¿Características o beneficios? Por ejemplo, un aplicativo que le ahorra a un cliente una hora de trabajo es una característica; esa hora extra para que el cliente disfrute junto a sus hijos es un beneficio. Una buena forma de encontrar beneficios es hacer un listado de todas las características de un producto o servicio y preguntarse “¿qué es lo que el cliente obtiene gracias a estas características?”.

6. El diseño de un folleto comercial debe proyectar una imagen de primera clase. Solamente un diseño de calidad profesional hará que el folleto, y la empresa, se vean profesionales a los ojos del potencial cliente.

7. El lenguaje técnico es difícil de leer, aún para los técnicos. ¿Qué es preferible: leer un documento técnico o un documento más “light” pero comprensible?

8. Los materiales de marketing deben estar interconectados: el folleto debe ofrecer información sobre el newsletter o el sitio web de la empresa, y viceversa. Hay que hacer referencia también a otros materiales publicados o a cualquier reconocimiento que se haya recibido.

9. El discurso utilizado en el folleto siempre debe asumir que el cliente comprará el producto o contratará el servicio. En lo posible hay que tratar de evitar las palabras “si” o “tal vez”.

10. Al lector le importa saber cómo la empresa que le entrega el folleto puede mejorar su vida; no le interesa que le cuenten cuán buena es la empresa.

11. No hay que olvidar que son las palabras las que venden. Las fotos son geniales, pero las palabras son las que venden. Como dijimos en el punto 1: un folleto no es una parte decorativa de la empresa. El cuidado diseño de los materiales de marketing directo que utilizan los bancos son un buen ejemplo de cómo las palabras (acompañadas de imágenes) trabajan para vender productos y servicios.

12. Los lectores saben que los folletos son materiales de promoción. Si deciden leerlos es porque son concientes de que lo que esperan encontrar es información de venta. Entonces el discurso utilizado debe ser vendedor.

13. No hay que engañarse: un folleto probablemente no terminará de cerrar una venta, sino que servirá como presentación de la empresa y preparará el camino para que el equipo de ventas termine el trabajo. Es el vendedor quien debe cerrar la venta. Lo ideal es no dejar pasar más de una semana desde la recepción del folleto para que el vendedor contacte al potencial cliente.

14. Los folletos diseñados por profesionales pueden ser la diferencia entre una acción de marketing exitosa y una pérdida de dinero y energía.

 

Artículo gentileza de www.darkblue.com.ar


Folletos Efectivos

Julio 14, 2008

El contenido y el diseño de cada folleto depende de los objetivos que cada uno se haya propuesto previamente, pero en líneas generales hay ciertos aspectos a tener en cuenta al momento de decidir cómo será el folleto. Fundamentalmente se trata de crear materiales de marketing que generen el máximo retorno posible de la inversión realizada, y para lograrlo hay que contactarse con profesionales del marketing y el diseño.

A continuación expondremos algunas consideraciones previas a la confección de un folleto:

1. ¿Para quién se hace un folleto? Para el cliente. ¿Qué hace un folleto? Vende. Hay que asegurarse de que el folleto sea vendedor. Para esto, debe ser escrito y diseñado cuidadosamente por un profesional. Un folleto no es una parte decorativa de la empresa; es una inversión de marketing que debe generar negocios. El folleto debe vender.

2. Aproximadamente el 80% de la gente no abre aquellos los folletos cuyas cubiertas no llaman su atención con un beneficio o un motivo concreto. El diseño de la cubierta del folleto es sumamente importante.

3. Hay que conocer las necesidades y los deseos de los lectores del folleto, y demostrar que la empresa puede satisfacerlos. Demostrando los beneficios se logra disparar las emociones, y las emociones siempre ganan frente a la persuación lógica.

4. Los beneficios clave deben estar destacados para, de esta manera, tentar a los lectores a incursionar en el contenido del folleto. Siempre hay que motivarlos para que entren en acción.

5. ¿Características o beneficios? Por ejemplo, un aplicativo que le ahorra a un cliente una hora de trabajo es una característica; esa hora extra para que el cliente disfrute junto a sus hijos es un beneficio. Una buena forma de encontrar beneficios es hacer un listado de todas las características de un producto o servicio y preguntarse “¿qué es lo que el cliente obtiene gracias a estas características?”.

6. El diseño de un folleto comercial debe proyectar una imagen de primera clase. Solamente un diseño de calidad profesional hará que el folleto, y la empresa, se vean profesionales a los ojos del potencial cliente.

7. El lenguaje técnico es difícil de leer, aún para los técnicos. ¿Qué es preferible: leer un documento técnico o un documento más “light” pero comprensible?

8. Los materiales de marketing deben estar interconectados: el folleto debe ofrecer información sobre el newsletter o el sitio web de la empresa, y viceversa. Hay que hacer referencia también a otros materiales publicados o a cualquier reconocimiento que se haya recibido.

9. El discurso utilizado en el folleto siempre debe asumir que el cliente comprará el producto o contratará el servicio. En lo posible hay que tratar de evitar las palabras “si” o “tal vez”.

10. Al lector le importa saber cómo la empresa que le entrega el folleto puede mejorar su vida; no le interesa que le cuenten cuán buena es la empresa.

11. No hay que olvidar que son las palabras las que venden. Las fotos son geniales, pero las palabras son las que venden. Como dijimos en el punto 1: un folleto no es una parte decorativa de la empresa. El cuidado diseño de los materiales de marketing directo que utilizan los bancos son un buen ejemplo de cómo las palabras (acompañadas de imágenes) trabajan para vender productos y servicios.

12. Los lectores saben que los folletos son materiales de promoción. Si deciden leerlos es porque son concientes de que lo que esperan encontrar es información de venta. Entonces el discurso utilizado debe ser vendedor.

13. No hay que engañarse: un folleto probablemente no terminará de cerrar una venta, sino que servirá como presentación de la empresa y preparará el camino para que el equipo de ventas termine el trabajo. Es el vendedor quien debe cerrar la venta. Lo ideal es no dejar pasar más de una semana desde la recepción del folleto para que el vendedor contacte al potencial cliente.

14. Los folletos diseñados por profesionales pueden ser la diferencia entre una acción de marketing exitosa y una pérdida de dinero y energía.

 

Artículo gentileza de www.darkblue.com.ar


¿Son tus clientes fieles?

Julio 14, 2008

Promover la fidelidad es hoy una de las tareas más abandonadas y menos valoradas por un número importante de empresas. Os presentamos en este artículo algunas reflexiones y consejos para mejorarla. Si alguien te preguntara ¿eres fiel? seguro que responderías DEPENDE. En algunas ocasiones sí y en otras no. Y si te preguntaran ¿por qué eres fiel?

Muy sencillo, soy fiel a aquella empresa que ofrece el producto o servicio que necesito una y mil veces. Que siempre está ahí cuando la necesito. Que me aporta ese valor añadido tan difícil hoy de encontrar: el saber hacer, la atención al detalle, la preocupación por mis necesidades, por conseguir cubrirlas, y que encima me proporciona un trato amable, agradable, sin ser pelota (que me molesta bastante) Y, todo ello, a un precio razonable.Parece casi imposible encontrar un proveedor así hoy en día que, al cumplir los requisitos anteriores, sube un nivel en mi escala de valores y se convierte en un colaborador de confianza.

Pero, lo confirmo, todavía existen profesionales de este tipo. Y, por ello, soy fiel a todos ellos.Pero soy exigente, y cada vez más, por lo que exijo que se mantenga en el tiempo ese nivel de calidad. ¿Cómo puedo conseguir mantener a mis clientes, que me sean fieles?Para ello necesitamos implementar un plan de fidelización. No es necesario que sea un megaplan.

Es mejor empezar por algo sencillo pero que nos permita conocer más y mejor a nuestros clientes. Para ello hay que empezar contestando a las siguientes preguntas:
-¿Qué sé de mis clientes?

-¿Están contentos?

-¿Están satisfechos con los últimos proyectos realizados para ellos?

-¿Cuándo fue la última vez que les llamé/visité?

-¿Me interesan esos clientes dormidos?

Respondiendo a estas preguntas y alguna más tendremos una primera forma de analizar como está mi empresa en relación a los clientes actuales. Un buen análisis de la situación y evolución de los clientes, segmentados por tamaño, volumen, etc nos ayudará a diseñar las acciones a realizar para incrementar la fidelización con ellos. ¿Te atreves? Vale la pena.

Autor: Isabel Salvador Consultora de marketing Sivana, soluciones de marketingwww.sivanaweb.com


Saberes y poderes, en la nueva economía

Julio 13, 2008

Empresas enebral escribió “Practicante del aprendizaje permanente, el nuevo trabajador del conocimiento ha de ser, en el panorama de la nueva y recta economía, un experto en su área técnica específica; en ésta, su jefe no puede competir con él. Por su parte, el directivo, experto gestor, tiene típicamente una visión más amplia y sistémica, de la organización, del negocio y del mercado. La empresa necesita hoy profesionales de la gestión empresarial —cada día más compleja y retadora—, y también profesionales expertos en los campos técnicos correspondientes, que no paren de aprender, que innoven y que nutran la deseable competitividad. Una sinérgica y efectiva colaboración entre directivos y trabajadores expertos parece inexcusable, y quizá al respecto haya que hablar más de partnership que de leadership.Sin duda, cada organización ha de funcionar de acuerdo con sus realidades específicas y eligiendo su modelo de relaciones jerárquicas; pero evitando extendernos en éste y otros preliminares, parece cierto que la era del conocimiento va imponiendo sus características. La figura del trabajador experto, aprendedor permanente e innovador, está íntimamente ligada a la economía emergente.

¿Se imaginan a nuestro médico de familia como seguidor de un gestor-líder? ¿Al periodista siguiendo como líder al jefe de redacción? ¿Al experto cocinero del hotel siguiendo como líder al director? ¿Al técnico informático siguiendo como líder al jefe de mantenimiento? Hablemos de profesionales expertos y de profesionales de la gestión, y no tanto de seguidores y líderes. Hagámoslo, porque el trabajador, si no es un experto, ha de apresurarse a serlo; y porque el directivo de nuestros días ha de ser más ministro del Exterior y menos del Interior. Ambos han de nutrir su competitividad individual, además de contribuir a la de su organización.

En efecto, el ubicuo progreso técnico ha venido a revolucionar la economía, y los trabajadores han de aprender continuamente, y estar en disposición de innovar. El joven estudiante que se incorpora al mundo laboral precisa de un sénior que tutele su consolidación profesional, para alcanzarla lo antes posible; pero nos detendremos aquí, sobre todo, en el necesario entendimiento entre los séniores (así sugiere el plural nuestra Academia) y los gestores, o sea, entre los trabajadores expertos y los directivos encargados de la gestión empresarial.

El directivo podría equivocarse al tomar algunas decisiones carente de conocimientos técnicos, y el trabajador podría restar efectividad a su esfuerzo, si desatendiera las indicaciones de aquél. Hay que regular —o mejor, facilitar— el entendimiento entre directivos y trabajadores en la emergente economía del conocimiento y la innovación; hay que asegurar la necesaria sinergia, pero no a costa de la subordinación ciega del saber técnico al poder gestor. Quizá todo empezaría por convenir las metas… Pero, ¿acaso no se persiguen las mismas metas?

Siempre referidos estos párrafos al escenario ideal de la nueva economía del saber, hay que recordar que el profesional —tal como lo describen los expertos, y lo sea por vocación o por inducción— siente gran respeto y lealtad hacia su profesión (ingeniero, carpintero, electricista, técnico de laboratorio, fisioterapeuta, informático, abogado, arquitecto, médico, pintor, mecánico, técnico de mantenimiento, investigador, contable, fontanero, guía de turismo, periodista, docente…); le gusta hacer las cosas bien y es exigente consigo mismo; también le gusta innovar. Su meta genérica es contribuir al bienestar de la sociedad con su saber hacer. Quizá, en el pasado, podía ser más frecuente la meta de ser empleado en una gran empresa, o simplemente la de conseguir un trabajo bien remunerado; pero ya no es tanto así. Cuando es practicado, el aprendizaje continuo contribuye, no a sentirse un aprendiz, sino a sentirse un profesional.

Observando ahora las metas del directivo, éstas parecen, en principio, más relacionadas con la gestión, es decir, con los resultados empresariales; quizá con las ventas, los costes, los beneficios, el ebitda, los cambios, los compromisos con los clientes…, sin descartar objetivos más técnicos u operativos. Naturalmente, hay directivos más empresariales, y directivos más técnicos; si se quiere, gestión empresarial (comercial, financiera, de recursos humanos…) y gestión técnica. Pero el directivo tiene probablemente unas inquietudes más extendidas, y el trabajador, más enfocadas.

Así las cosas (cabezas pensando en diferentes fines y aplicando distintos medios), parece lógico que surjan discrepancias entre los niveles de dirección y los de experiencia técnica; si no tanto en el caso de trabajadores júniores, sí en buena medida en el de los séniores. Y hablando de discrepancias, ya habrá advertido el lector la intención provocadora de este texto: vale disentir ante mis simplificaciones e inferencias; lo importante es reflexionar sobre todo esto, y cuestionar lo cuestionable.

Por supuesto que, compartidas las metas, el nuevo trabajador se pone al servicio de los intereses de la empresa; pero lo hace de forma condicionada: no podría, por ejemplo y llegado el caso, renunciar a su profesionalidad fácilmente. ¿Queremos profesionales expertos, o subordinados sumisos? Cada organización sabe lo que necesita, y actúa muy legítimamente en consecuencia; pero la economía emergente parece apostar por lo primero: por profesionales en sus campos respectivos, aprendedores permanentes, innovadores, proactivos, responsables, confiables. Decía Pío Baroja que, en España, no se pagaba por el trabajo sino por la sumisión: confiemos en que ya no lo sostuviera, si levantara la cabeza. Además, uno podría quizá, a lo sumo, entregar sumisión ciega a cambio de un trabajo para toda la vida…, pero ya no es tanto el caso.

De modo que, resultando fácil divergir y abierto el espacio para el diálogo, lo mejor sería que las partes (directivos y trabajadores) se comprendieran y respetaran más. Por parte de los trabajadores expertos, cabe mayor receptividad a los argumentos de la Dirección; por parte de ésta, mayor confianza en la experiencia y responsabilidad de los individuos. Por si hubiera dudas, el empowerment ya se postulaba en décadas anteriores, y, además, hoy la toma de decisiones en el nivel más bajo posible (que prediga el acierto), constituye el indicador más aceptado de la inteligencia de las organizaciones.

Si no atribuyéramos al trabajador experto el correspondiente conocimiento y la deseable responsabilidad, no estaríamos en el siglo XXI sino, quizá, a mitad del XX. No nos manifestaremos como profesionales, si como tal no se nos ve. Si se nos viera como subordinados o seguidores y no pudiéramos evitarlo, como tal nos comportaríamos: a la espera de instrucciones del jefe-líder. Ver a alguien como un profesional supone decirle: “ésta es la meta que compartimos, adelante; aquí estoy si me necesitáis…”. Lo ya dicho: tras las metas convenidas, todos debemos autoliderarnos en la economía madura del siglo XXI; todos debemos protagonizar nuestras vidas profesionales, sin entregar dicho protagonismo, dicho liderazgo, a otro.

No podemos imaginar —para concretar el mensaje y en condiciones normales— que el jefe de estudios diga al profesor de matemáticas cómo debe explicar el teorema de Pitágoras o los logaritmos; ni que el director del hotel instruya, como decíamos, al cocinero; ni tampoco que un directivo, en un economía recta, le pida a un profesional que trabaje sin esmero para terminar antes. Claro que pueden dialogar y convenir aspectos generales desde el respeto profesional, pero el poder de quien lo ejerza debe administrarse con límites. El poder total del jefe no ha generado buenos resultados, ni es ya imaginable por una razón palmaria: cuando limitamos a alguien a obedecer, lo estamos limitando mucho, mucho. El trabajador del conocimiento ha de ser dirigido de forma específica, y la predicación del liderazgo no parece resolver el reto: estamos conociendo continuamente nuevos modelos de liderazgo, como si los anteriores no sirvieran ya.

Una dirección específica
Aquí quería llegar con ustedes (espero que sigan ahí): el nuevo trabajador del conocimiento ha de ser dirigido de forma específica. Se trata de un experto que aprende continuamente, que precisa trabajar con autonomía, amante de hacer las cosas bien, que le gusta innovar, que se maneja bien con la información y la informática, leal a su profesión…, un sólido activo para su organización. (No sé si alguien pensará: ¿de verdad existe?; pero donde no existiera habría que crearlo). Así nos lo describía ciertamente Peter Drucker, un maestro de gurús. Como sabemos, Drucker no quería hacerse rico escribiendo libros y dando conferencias; escribía porque tenía mucho que decir y el management necesitaba sus puntos de vista. Su atención al trabajo del saber viene de casi 50 años atrás.

Tuve, en los años 70 y me parece oportuno recordarlo, la suerte de comenzar mi trayectoria laboral en el Centro de Investigación de la International Telephone & Telegraph en Madrid, dentro de la organización de la que fuera modelo de empresa, Standard Eléctrica. Acostumbrado entonces a la nada litúrgica relación jerárquica existente en aquel edificio de vanguardia de la calle Josefa Valcárcel en que trabajé —incorporado con 20 años, me costaba al principio tutear a todos aquellos científicos y directivos—, observaba yo luego con cierto estupor el contraste, es decir, el rígido protocolo de relación de jefes y subordinados en otras dependencias de la misma empresa (en la calle Ramírez de Prado, la fábrica de Villaverde…). Pronto empezaron a modernizarse las relaciones en casi toda la compañía, pero ciertamente me quedan aquellos primeros impactos. De modo que ya entonces fui testigo de que los más expertos debían ser dirigidos en otro clima relacional (no se hablaba, empero, de liderazgo ni de trabajo en equipo, aunque lógicamente se trabajaba en equipo) y, aunque yo apenas era un bisoño recién graduado, me beneficié del entorno.

Recuerdo que estaba vigente la “Y” (camino que se bifurca), para significar que uno podía progresar en su trayectoria profesional tanto si pasaba a funciones de gestión (hacerse jefe), como mediante el avance en sus conocimientos y experiencia. Había allí profesionales de la gestión (directivos) y profesionales del saber (expertos destacados); también había, claro, personal auxiliar de administración, mantenimiento, etc., y trabajadores júniores como yo.

Ya de mi etapa de consultor sénior de formación, tengo igualmente recuerdos que me parecen de interés. Por ejemplo, de cuando me sentí obligado a hacer chapuzas. Disculpen la atrevida simplificación: me refiero a ocasiones en que mi jefe me asignaba 20 horas para hacer lo que yo pensaba (acertada o equivocadamente) que debía hacerse en 60. Desde luego, a veces he tardado más tiempo del previsto en mis tareas, y ha sido por mera torpeza; pero francamente no creo que sea el caso, en éste que les relato a continuación.

La Dirección de mi empresa (ya desaparecida) estableció que, para redactar el guión de cursos on line de 2 horas de duración, bastaban 20 horas de dedicación. Se trataba de cursos de liderazgo, comunicación, trabajo en equipo, creatividad, etc., para titulados y directivos. Los diseñadores sólo podíamos cargar al proyecto 20 horas, aunque realmente dedicábamos (por prurito profesional, pero quizá sobre todo por pura necesidad) el triple, prolongando a menudo la jornada. Los cursos iban a ser utilizados por cientos de directivos de una gran empresa, que declaraba (en los medios) disponer de un presupuesto de formación de varios millones de euros para e-learning.

El lector puede haber vivido casos parecidos, o mejor no, pero efectivamente un trabajador del conocimiento no digiere bien que ignoren su profesionalidad, sólida o modesta; para ser más exactos, no digiere bien que las cosas se hagan sin esmero a su alrededor, ni, desde luego, que le obliguen a actuar contras sus principios y valores profesionales. De modo que quizá habría que recordar aquella “Y”, para cuestionar la tradicional subordinación de los técnicos a los gestores, y pasar a una colaboración sostenida en el respeto mutuo. Una empresa no puede lucir un equipo de profesionales y, a la vez, limitar o ignorar su profesionalidad.

“Ya pero…, es que no todos los trabajadores presentan el perfil aquí dibujado”, pensará legítimamente algún lector, e insisto en ello. Así es, y tal vez haya que abordar esfuerzos de formación y desarrollo a tal fin dirigidos, es decir, a cultivar el perfil ideal de los trabajadores expertos. Se podría reducir tal vez la predicación del liderazgo interpersonal entre los gestores (quizá ya se ha hecho suficiente negocio al respecto), y postular más el autoliderazgo de todos, la asunción del protagonismo profesional. Cierto que los jefes han de presentar buena dosis de inteligencia emocional, pero no la reduzcamos al concepto de liderazgo. Vale, creo yo, lo de “líder” para el primer ejecutivo de una organización en procesos de cambio, pero no estoy seguro de que sea buena idea dividir a las personas de modo que la mitad sean (supuestamente) líderes, y la otra mitad (supuestamente), seguidores.

Por qué cuestionar el liderazgo intermedio
Todo depende de lo que se entienda por liderazgo, y es verdad que a menudo se entiende como una posición y no como una relación; pero es que cada día veo interpretaciones más extrañas, que me hacen pensar en pasar página. Tal vez hubo, años atrás, que alentar las emociones positivas de cara a los tiempos que llegaban, a los cambios que resultaban inevitables… Puede que se precisaran jefes-líderes, aun cuando los seguidores no les hubieran elegido, ni como líderes les vieran…; pero, tras el cambio generacional, parece más efectiva y adecuada una dirección más profesional. (¿Siguen ustedes ahí?).

Pero, ¿acaso no es el liderazgo una forma profesional de dirigir? En la práctica, el liderazgo depende de quien lo asuma, y hemos estado elitizando a los jóvenes directivos bajo este concepto, con resultados no siempre satisfactorios. El lector tendrá su punto de vista, pero creo más valioso un trabajador sénior que un líder júnior. En el fondo, de lo que se trata es de la distribución del poder, del empowerment. La profesionalidad del trabajador, o del directivo, se nutre del empowerment, y no de la condición de seguidor.

Por otra parte, no parece serio que un jefe se sienta líder, si como tal no le ven los trabajadores de su área. Puede haber otras concepciones, pero me adhiero a la sistémica: así como no somos creativos si los demás no nos ven creativos, tampoco somos líderes si no hay seguidores que así nos vean. Y tampoco parece aceptable que un jefe deba, al mismo tiempo, ser seguidor de su superior jerárquico, y líder de sus subordinados. Seamos todos profesionales responsables, sabiendo qué debemos conseguir y cómo conseguirlo; persiguiendo metas compartidas y con la correspondiente cota de poder.

Naturalmente que quien se sienta seguidor necesita un líder, que quien se sienta subordinado necesita un jefe, que quien se sienta colaborador necesita alguien a quien ayudar; pero si uno se siente un profesional, quiere ser tratado como tal. En lo que respecta al trabajo en equipo, quizá los profesionales se entienden bien hablando el mismo lenguaje, y el jefe-líder-gestor puede dirigir a cierta distancia…; pero todo depende también del perfil del directivo y del de los trabajadores. En la economía emergente, las empresas han de decidir si quieren empleados, o si quieren profesionales…

Obviamente, todo lo aquí formulado lo es en forma genérica, y aun provocadora de debate, y cada organización hará las cosas a su manera, es decir, en consonancia con su realidad, con sus circunstancias, e incluso con sus deseos, siempre tras la efectividad colectiva y una buena dosis de calidad de vida en la empresa. Gracias por su atención.

José Enebral Fernández
Director de Contenidos
Alta Capacidad

http://www.altacapacidad.com
http://www.altacapacidad.com


LIDERAZGO DE LA GESTIÓN DE CALIDAD II

Julio 8, 2008

 

MANIFESTACIONES EXTERNAS DE LOS DIRECTIVOS(Continuación)

Orientación de los esfuerzos de mejora.
Organización de la participación del personal.
Potenciación del trabajo en equipo, en buena parte autodirigidos como un nuevo tipo de organización de la empresa.
Consideración de elementos cualitativos en la evaluación del personal.
Aceptación de la evaluación sobre la coherencia de su liderazgo por sus colaboradores.
Fomentar las acciones de formación, desarrollando asimismo la capacidad de saber, aprender y cambiar en su personal.
La práctica habitual del reconocimiento.
Contacto directo y fomento del trabajo en equipo con proveedores estratégicos, procurando su implicación en la empresa.
Conocimiento de los clientes clave, manteniendo contacto personal con ellos y liderando proyectos de mejora conjuntos.
Inspirar la satisfacción del cliente, interno o externo, como primer objetivo. Este criterio es de especial interés en la solución de conflictos interdepartamentales.
Reforzar la iniciativa del personal, así como su flexibilidad y agilidad de reacción.
Participación en foros regionales o sectoriales relacionados con la gestión de calidad.
Animar a que las soluciones se tomen donde se producen los problemas o las incidencias.
A ante todo, ¡predicar con el ejemplo y ética en su comportamiento!

 

Fuente: Tomado de la página Web http://www.gestionempresarial.info


GESTIÓN DEL CAMBIO CULTURAL

Julio 8, 2008

 

El actual marco legislativo está cambiando muy favorablemente en pro de la defensa de los intereses del inversor y a favor del reconocimiento y regulación de la Actividad de Asesor y Planificador Financiero Independiente como ya ha ocurrido en el resto de países de la Comunidad Europea.

“Antecedentes de una historia repetida en el tiempo”

La realidad vivida hasta ahora nos ha demostrado que la Banca ha asumido el papel crucial de intermediación y depositaría de Activos y Capitales. Solución honrosa regulada y asistida por los Bancos Centrales y órganos supervisores de los Mercados de Valores. No obstante se ha mostrado y demostrado en el tiempo que la comercialización y el asesoramiento no tienen porque ir unidos habida cuenta que los objetivos comerciales hacen prevalecer la venta a la correcta colocación de productos financieros sujetos a perfiles personales y circunstancias particulares. No es extraño conocer algún caso concreto en el que en plena burbuja puntocom ha habido clientes de entidades financieras con un 80% de cartera posicionada en empresas o fondos tecnológicos. Por lo tanto ante tan ardua situación la pregunta que subyace es la siguiente ¿Venta o Asesoramiento conveniente?.
Por lo tanto si bien es cierto que el papel de las Entidades Financieras se hace necesario no menos cierto es que la necesidad de la Independencia en el Asesoramiento se hace indiscutible.

“Cambios surgidos de inmediata ejecución, 1 de noviembre de 2007”

La aprobación de la nueva Directiva Comunitaria de Mercados de Instrumentos Financieros de 21 de abril de 2004 ha supuesto la consideración del Asesoramiento de Inversiones como “Servicio de Inversión”. En base a ello los Estados Miembros de la Unión Europea disponen por tanto de plazo hasta el 31 de enero de 2007 para trasponer en Derecho interno el nuevo régimen del Asesoramiento Financiero. Los Asesores Financieros que a 1 de noviembre de 2007 carezcan de autorización deberán cesar en el ejercicio de la actividad. En este sentido y como medida de agilización de la conversión al nuevo modelo, la nueva Directiva Comunitaria reconoce a los Estados miembros la posibilidad de delegar en asociaciones representativas del sector el registro, la regulación y la supervisión de los asesores de inversiones. Por otra parte la nueva Directiva regula los requisitos de acceso y ejercicio de la profesión de asesor de inversiones con el fin de garantizar el derecho de los inversores a recibir un asesoramiento independiente si así lo desean. En este sentido la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, en colaboración con la Comisión Nacional del Mercado de Valores ya están trabajando en la nueva ley del Mercado de Valores que vendrá a transponer en derecho interno las normas comunitarias y por lo tanto a partir del 1 de noviembre de 2007 cualquier Asesor Financiero autorizado en otro Estado miembro podrá ejercer la profesión en España haciendo uso del Pasaporte Europeo.

“Independencia versus Calidad, condiciones indispensables”

Es obvio que la Independencia en relación con los emisores y colocadores de los instrumentos que recomienden garantiza una objetiva recomendación y asesoramiento y por tanto eleva el asesoramiento actual a rango de calidad y objetividad en beneficio de la defensa de los intereses de sus clientes y siendo únicamente dependiente de los mismos. Sin embargo para llevar a cabo el Asesoramiento de Inversiones habrá que cumplir con una serie de condiciones. Estas condiciones, según establece el nuevo marco legislativo,  recogen la necesidad de obtener la información necesaria sobre los conocimientos, experiencia, situación financiera y objetivos de inversión del cliente de forma que permita recomendarle los instrumentos financieros apropiados que se ajusten a su perfil. Por otra parte en los casos en los que el cliente decida no facilitar información suficiente, el asesor deberá advertirle respecto a que dicha decisión le impide determinar el instrumento apropiado.
El nuevo marco legislativo establece que las empresas que estén autorizadas a prestar el servicio de asesoramiento en materia de inversión deberán tener un capital inicial de 50.000.- euros o un seguro de responsabilidad civil profesional de un millón de euros para reclamación de daños y de un total de un millón y medio de euros anuales para todas las reclamaciones, o una combinación de capital inicial y seguro de responsabilidad civil que de lugar a un nivel de cobertura equivalente.

“Ajustando el concepto Investment Advice”

El nuevo marco legislativo establece la obligación de someter a autorización administrativa el Asesoramiento de Inversiones (Investment Advice) definido como “la prestación de recomendaciones personalizadas a un cliente, sea a petición de éste o por iniciativa de la empresa de inversión, con respecto a una o más operaciones relativas a instrumentos financieros”, llamando la atención el concepto de “recomendación personalizada” a lo que la Comisión Europea ha definido y aclarado de la siguiente forma: “Se considera que el Asesoramiento es personal, y por lo tanto reservado a los asesores oficialmente registrados, cuando la recomendación de inversión haya sido adecuada al cliente, es decir, adaptada a sus circunstancias personales” Por lo tanto el asesoramiento sobre instrumentos financieros a través de medios de información o comunicación no se considera recomendación personal, ni queda, por lo tanto comprendido en la reserva de actividad ya que la Comisión Europea entiende que la intención de los periodistas no es dar asesoramiento financiero.

“Certificación como garante profesional, Modelo Inglés”

La visión actual que se establece en esta profesión es cada vez más esclarecedora. El Marco Legislativo no recoge más que lo que supone el presente y seguirá siendo futuro de lo que ocurre en otros Estados miembros. El modelo inglés es el que va a recoger la esencia y los requisitos necesarios para desarrollar esta tan importante a la par que excitante profesión basando su código de actuación en parámetros éticos que tan sólo un sólido y sostenible código puede mantener. Hablamos en concreto de la certificación que la administración va a aceptar como oficial con la consiguiente  creación del órgano colegiado pertinente que vele por el cumplimiento de las obligaciones, requisitos y deberes que obliga dicha certificación. En concreto hablamos del “Internacional Certificate in Financial Advice” y del “Advanced International Certificate in Financial Advice”, certificado creado en 1992 por el “Securities & Investment Institute”, entidad constituida por síndicos de la bolsa de Londres(LSE) con el objetivo de fijar el estándar de excelencia profesional e integridad entre los profesionales de la industria financiera. Estos programas permiten satisfacer las necesidades de gestores de cartera, asesores y comerciales financieros, facilitando al mismo tiempo el acceso a una titulación internacionalmente reconocida.

“ANAF, Ímpetu de un visionario”

Si bien constituye una realidad la aprobación y puesta en marcha de esta certificación con fecha límite de noviembre de 2007 no menos cierto ha sido la importancia de la Asociación Nacional de Asesores Financieros (ANAF), que desde sus comienzos ha sido la precursora de la aprobación de un Marco Legislativo que permitiese, al igual que en el resto de Europa, aceptar la figura del Planificador Financiero en España. La figura de su creador y Presidente D. Salvador Cerezo Díez ha sido el motor que de una forma totalmente idealista, emprendedora y valiente ha permitido no sólo la concepción de esta Asociación inexistente en España hasta ese momento sino además la creación del Instituto Financiero ANAF, además de promover la creación del primer código deontológico financiero de España y de traer soluciones, hasta la fecha inexistentes en nuestro país, como el primer Seguro de Responsabilidad Civil para esta actividad o la creación del Foro Internacional de Asesoramiento Financiero que se ha celebrado recientemente en lo que supone su segundo año en el  Hotel Ritz y que ha reunido en un solo acto a personalidades de reconocido prestigio Internacional tanto del Círculo Financiero como de la Administración Nacional y Europea. Ha sido y es un referente en cuanto a clara creencia y lucha por la existencia de lo que en su día fue un clara concepción del futuro de la profesión y que hoy por hoy ya constituye un hecho. Pertinaz tenacidad, pensamiento visionario y grandes dosis de negociación y trabajo definen la figura del Presidente de ANAF. Mis más sinceras felicitaciones y mi mejores deseos de evolución positiva serían las palabras que recogerían humildemente mi opinión al respecto, y que favorecen a Asociados y no Asociados que actualmente ejercitan esta profesión.

Labon Finance

3 de julio de 2006

www.labonfinance.com


El Coaching Organizacional, Alcance, Repercusiones

Julio 8, 2008

Las empresas, cada vez demandan más integración de su recurso humano en función de productividad, en el desarrollo de los individuos,  que les permita lograr los objetivos establecidos, la realización de sus planes a fin de garantizar competitividad.

Así mismo, requieren de una gerencia que sepa motivar al personal, en donde cada individuo tiene sus necesidades de logros, aspiraciones, habilidades, destrezas, conocimientos, es decir, un potencial que debe dársele la oportunidad de  ser usado, un capital considerable del factor humano.

No sorprende lo que indica Daniel Elfenbaum, que  hoy las organizaciones ya no pueden ser lideradas por los incansables “adictos al trabajo”, que eran los ejecutivos de ayer. Se necesitan personas “plenamente humanas” para liberar el potencial de organizaciones más emprendedoras, más democráticas y más orientadas al aprendizaje. De hecho, el incremento exponencial que está teniendo la productividad organizacional y la innovación, descansa en la convergencia del desarrollo personal y el desarrollo organizacional.

 Afortunadamente para ello se tiene en el presente una valiosa herramienta como es la del coaching, que como lo indica Jhon  Whitemore,   consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle.

La gerencia debe prestarle más atención a la integración, cohesión de los grupos, en donde los individuos estando motivados, plenamente identificados con la organización, aportan sus habilidades, destrezas que conllevan a que no solamente se sientan satisfechos de la labor que realizan, sino que se beneficia la organización con el logro de una buena productividad; desde luego todo ello, da paso a un excelente comportamiento organizacional con un buen clima organizacional

Toda empresa en el tiempo presente, debe garantizar eficiencia, productividad  presentar  un buen producto o servicio con calidad, con  atributos particulares que  lo hacen competitivo, no deben desperdiciar  el talento humano que posee  a través de  su personal, debe incentivárseles, proporcionándoles toda la ayuda necesaria para que éstos se sientan satisfecho  y  proporcionen buenos resultado

Es válido, al respecto lo que señala Daniel Elfenbaum  que las personas se desempeñan mejor cuando actúan en armonía con sus auténticos deseos.   Las compañías con mejor desempeño son aquellas que apoyan el desarrollo de su personal. Y, como retorno de esta inversión, los empleados construyen un mejor lugar de trabajo.
Cada vez más compañías ven a las personas como el recurso principal y procuran capacitarlas, para que trabajen más efectivamente. Sin embargo, el coaching va más allá y agrega otros ingredientes a la iniciativa de desarrollo: la vida laboral de una persona es más efectiva si ésta pone en acción sus metas, sueños y valores, tanto en el trabajo como en el resto de su vida.

De aquí, que el aspecto más importante de la tarea del coach es aumentar la inteligencia, control y responsabilidad de una persona sobre su propia vida y liberar la expresión de sus talentos y fortalezas. El núcleo de este trabajo es que el cliente logre mayor consistencia e integridad entre su vida laboral y personal.

La misión del coaching organizacional es, justamente, alinear la búsqueda personal de libertad individual, relaciones de calidad y propósitos significativos, con imperativos empresariales como trabajo en equipo, misión compartida, creatividad y flexibilidad. A la pregunta “¿la persona o la organización? ” el coach responde: ambas.  

Las empresas venezolanas , nuestro caso de interés , afrontan todavía serios problemas en el manejo de su recurso humano, todo ello por el descuido que tanto la gerencia como sus ejecutivos mantienen en relación con la gestión adecuada del recurso humano, muy poco se les motiva, se les capacita, se les aporta oportunidades para su desarrollo, conllevando a resultados no muy favorables para la empresa, en donde hay una ausencia de productividad que les permita adentrarse en los escenarios altamente competitivo, además, de un clima organizacional negativo, aunado a otros factores que han tenido incidencia en la  eficacia de la empresa, en su desarrollo, como la inseguridad política y económica que actualmente se afronta, más cuando se ha hecho un giro  en la  política como es  la intención del gobierno del presidente Hugo Chávez de querer instituir un Socialismo al que nunca ha estado acostumbrado el venezolano.

 Afortunadamente, algunas escuelas de Administración de Universidades nacionales , (no todas), se han identificado con el alcance y repercusiones que genera el coaching , rescatando la pasividad, descuido que la gerencia y sus ejecutivos  han mantenido por años con respecto al manejo adecuado del factor humano,  lo que representa este capital, lo que puede generar sabiéndosele motivar. Ya se incluye dentro de algunos cursos, talleres, seminarios  los conocimientos básicos como lo que genera el saber usar adecuadamente el coaching personal que beneficie al organizacional.

 En el caso que nos concierne, del programa de postgrado de la especialidad gerencia de la calidad y productividad  del Área de Postgrado de Faces de la Universidad de Carabobo, Valencia,  se proporcionan constantemente charlas, seminarios, talleres ,  no solamente para los participantes, sino para el público general, interesados en estos temas, las herramientas, conocimientos que ayuden a que se instituya de una vez por todas la figura del coaching , ya se empiezan a obtener resultados favorables en algunas organizaciones y especialmente, en ejecutivos que han comprobado la importancia del rol del individuo en la organización, en los grupos y el potencial que estos pueden generar si se les sabe motivar , incentivar en la participación productiva que favorezca a todos, gracias a manejar adecuadamente lo que el coaching involucra.

Por último, es importante tener presente lo aportado por Santiago Malvicino, que

 el coaching abre ventanas para que se investiguen : conceptos de negocios, herramientas, técnicas y nuevos paradigmas de gestión empresarial, provee una metodología de planificación continua utilizando estrategias y tácticas apuntadas a incrementar la visión empresarial. Existen evidencias que se forma así un sistema sinérgico de trabajo en equipo que apalanca las competencias individuales de cada integrante del directorio en beneficio de mejores resultado para la empresa.

 

Fuente: Tomado de la página Web http://www.articuloz.com/administracion-articulos


El boom de la formación virtual

Julio 8, 2008

Una encuesta realizada conjuntamente por el portal de formación virtual www.ElPrincipe.com y la Universidad Nacional de Tres de Febrero –UNTREF- durante diciembre de 2001 y enero de 2002, reveló que el 71% de los consultados tiene mucho interés en capacitarse por Internet, mientras que el 26% mostró un relativo interés y el 3% manifestó que consultaba esta modalidad sin ninguna intención específica.

La medición se efectuó sobre 1.253 interesados en cursar estudios a distancia por Internet, profesionales y alumnos universitarios, de los cuales el 70% eran argentinos y un 30% de otros países iberoamericanos.

Consultados sobre las principales ventajas de la educación por Internet, el 90% subrayó la disponibilidad de tiempo, el 83% rescató la facilidad para superar distancias y poder realizar cursos organizados por universidades de todo el mundo y un 51% se pronunció a favor del menor costo que tienen los cursos virtuales respecto de los presenciales. El 31% manifestó la oportunidad de autodisciplinarse en lo que hace al método de estudio y el 27% destacó que las evaluaciones implican una comprensión real de lo estudiado en contraposición a responder preguntas de memoria -como suele ocurrir, con el sistema presencial en algunas universidades-.

Finalmente, el 21% destacó la mayor interacción con el profesor y el 20% la facilidad del acceso al material de estudio y consulta.

Respecto del nivel de capacitación que estaban buscando, el 82% prefirió los estudios de postgrado, el 74% eligió las maestrías, un 53% se inclinó por la formación continua profesional y un 25 por ciento de los consultados manifestó interés por cursar otra carrera universitaria.

En este sentido, el 85% de los consultados que residen en la Argentina rescató que la educación virtual suple la actual imposibilidad de estudiar en el exterior, a raíz de la devaluación del dólar y el peligro a perder el trabajo al regresar a su empresa.

Entre las temáticas que suscitaron mayor interés a la hora de capacitarse, el 25% prefirió estudiar management, el 23% se inclinó por cursos relativos a la administración y gestión pública, el 20% por cuestiones referidas al comercio internacional, la administración financiera y la regulación económica, el 16% por cursos referidos a problemáticas ambientales y desarrollo sustentable, el 7% por comunicación institucional, el 6% por áreas vinculadas a especialidades médicas y el 3% restante escogió diferentes opciones como Ciencias Sociales, Derecho y formación docente.

El 95% de los consultados subrayaron la fundamental importancia del nivel de las instituciones educativas que certifican los cursos por Internet, mientras que un 5% sostuvo que el nivel de las instituciones acreditadoras incide poco o nada en su decisión por tomar un curso de esta modalidad.

El 100% de los consultados apuntó la necesidad de que los dirigentes políticos y funcionarios públicos se capaciten profesionalmente a fin de ejercer mejor sus funciones sin desatender sus responsabilidades, como podría ocurrir con el sistema presencial.

Respecto de la experiencia personal en materia de formación virtual, el 44% de los consultados manifestó haber estudiado por Internet con anterioridad. Al respecto, señalaron que esta modalidad es muy recomendable para las personas perseverantes y con gran capacidad para organizar sus propios tiempos.

En relación a los temores a los que se enfrentan habitualmente quienes deciden iniciar por primera vez estudios a través de Internet, el 80% de los consultados expresó reparos respecto al nivel que pueden tener los cursos cuando no están acreditados por instituciones de prestigio, el 42% resaltó el miedo a no poder manejar Internet o perderse durante la navegación del curso, el 33% manifestó el temor a no comprender las consignas o tener errores de comprensión que no puedan superarse sin la guía de un tutor, el 25% exteriorizó temores respecto a la forma de evaluar y el 11% temió poca atención y escasa paciencia por parte de los profesores. Para el 70% de los encuestados, estos miedos se superan con confianza en sí mismos, la accesibilidad de la plataforma de educación por Internet que se elija y la interacción con el docente.


Nicolás Hellers
periodismo@elsitio.net
www.ElPrincipe.com


Modelos Humanos

Julio 8, 2008

Todo hombre experimenta con mayor o menor frecuencia un sentimiento de emulación ante algún testimonio humano que se le presenta. Siempre hay momentos en que queda deslumbrado por un aspecto concreto de una persona concreta y, entonces -también en mayor o menor medida-, desea ser, en ese aspecto, como esa persona.

El hombre -hoy quizá más que en otros tiempos- cree más en los testimonios humanos vivos que en las enseñanzas; cree más en la vida y en los hechos que en las teorías. Se reconoce en los modelos humanos y se siente atraída por ellos.

Todos necesitamos modelos. Todos los buscamos. Hay conductas que nos atraen con una fuerza fascinante. Sólo hombres reales descifran lo que el hombre es y puede llegar a ser. Ante cualquier modelo humano se produce una empatía, una especie de contagio que arrastra. El problema es que este efecto se produce tanto para bien como para mal.

Por eso el gran reto educativo no está sólo en elocuencia de palabra -con ser muy importante-, sino en la elocuencia del discurso de las obras, en la grandeza de alma de quien tiene que educar. Y es en gran parte porque parece como si las cosas fueran menos difíciles, y más atractivas, cuando las vemos hechas vida en otros.

Aunado a los modelos, es necesario tener ilusión y esperanza y la convicción de que se puede hacer rendir mucho más nuestros talentos. Estar convencido de que se puede llegará más lejos, y poner más empeño para lograr los resultados o metas deseados.

Cuando hay fe y hay esperanza, cada paso adelante genera más fe y más esperanza, y nos anima a avanzar a un paso aún más decidido.

 

Guillermo Gomzález Lagunes
guillermo.gonzalez02@cfe.gob.mx
Fuente: Toamdo de la página web http://www.sappiens.com/web_cast/comunidades/gescalidad/articulos.htm

 

 


Porque lo social paga….

Julio 8, 2008

Estuvimos participando de la celebración de los 20 años de la Fundación San Isidro, el brazo social de la empresa Cerro Matoso S.A.

La Fundación convocó al Encuentro de Fundaciones, e invitó a varias de ellas de diferentes partes de la geografía del país, quienes con una gran solvencia y seguridad, presentaron sus grandes realizaciones.

Quedaron allí claramente demostradas las responsabilidades éticas cumplidas o en proceso de cumplimiento de las empresas, de los empresarios, de los profesionales con la naturaleza, con las comunidades, con los hombres y mujeres menos beneficiados.

Causó impacto, al escuchar las palabras del presidente de una de las empresas participantes, la fuerza de su creencia en el modelo “Line Base Triple” cuyo significado es: “que una compañía necesita ser econonómicamente saludable y necesita manejar su negocio de forma responsable con el ambiente y con la comunidad”.

Y ese mismo presidente considera, y lo anuncia con firme convicción, que “Responsabilidad social es el compromiso continuo que tenemos de actuar con ética y contribuir al desarrollo económico mientras se mejora la calidad de vida de los trabajadores y sus familias así como la comunidad local y la sociedad”.

Son palpables los grandes esfuerzos que se hacen por tener una patria engrandecida, pero no se entiende cómo estos aconteceres de enormes beneficios comunitarios, se quedan circunscritos a los ámbitos de reflexión de los foros y no se divulgan con el mismo o mayor vigor con que se presentan los acontecimientos dolorosos provocados por puñados minoritarios de apátridas violentos.

Estos son tiempos de inversión social, tiempos de no ocultar lo que las empresas hacen por las comunidades más pobres, tiempos de redoblar los esfuerzos de las Fundaciones, tiempos de sacrificar utilidades para generar más empleo, tiempos de demostrar que realmente estamos desactivando la bomba de la injusticia social.

Porque como reza el eslogan de presentación de los resultados socioeconómicos de Indupalma: Lo social paga.


Hernán Saldarriaga A.
eticacivil@epm.net.co
www.iletica.org.co
www.geocities.com/eticacivil